Se dice fácil que los Tuzos del Pachuca no tengan tanto tiempo sin probar el éxito, sin embargo, los casi dos años que tienen sin ser campeones en Liga MX han transcurrido entre el estancamiento de la escuadra hidalguense.
Luego del campeonato obtenido en el Clausura 2016, cuando vencieron al Monterrey, Pachuca ha sumado torneos para el olvido con apenas una liguilla siguiente en que fueron eliminados en cuartos de final por el Necaxa.
Después, el equipo de Diego Alonso cayó en su rendimiento, sin calificar a liguilla en alguno de los dos torneos de 2017, año en que sólo sumó un subcampeonato.
Los fracasos de los Tuzos han sido más institucionales que deportivos, aunque no presumen como tal la final perdida por la Copa MX en diciembre, cuando perdieron ante Rayados.
Pero es un hecho que desde 2016, Pachuca ha batallado para tener el protagonismo que había tenido hace no mucho, un factor que se ha visto reflejado en sus rivalidades.
Quieren mantener jetatura
El conjunto de la capital hidalguense llegará al duelo de este fin de semana contra el León como el menos no favorito, ya que el momento que viven ambos en Liga MX hace el encuentro de pronóstico reservado.
Los dirigidos por Alonso intentarán hacer valer la localía en un registro histórico que los tiene como dominadores desde el regreso del León al máximo circuito, con apenas dos derrotas en 15 choques.
El más reciente ocurrió el torneo pasado, cuando La Fiera se impuso 3-1 sobre los Tuzos como no lo hacía desde la final del Clausura 2014, en que los venció para salir bicampeones.
El enfrentamiento en la final de aquel torneo es el más reciente descalabro del Pachuca como local ante los verdiblancos, en que tienen 4 triunfos y 2 empates más.
La ocasión más reciente que Pachuca le ganó al León fue antes de la salida al PSV de su más reciente estrella Hirving Lozano, quien fue verdugo recurrente de La Fiera.
