Uno de los peloteros más constantes en este 2026 fue Felipe González, quien se afianzó como todo un referente de la organización de los Bravos de León gracias al rendimiento que mostró arriba del montículo.
Desde su arribo en 2024, el cual se dio antes del Juego de Estrellas de aquel año, es la primera vez que el derecho registra una cantidad tan alta de aperturas (17) en el Bajío. Dicha cifra superó las nueve y 12 que recopiló en 2025 y 2024, respectivamente.
En esta brecha, Felipe es dueño de un récord de .500 con cinco triunfos y cinco derrotas. En total, lanzó 82.0 innings, en los cuales estableció una efectividad de 5.60 con 80 hits y 53 carreras (51 limpias). A la par de ello, negoció 36 bases por bola y recetó 67 ponches, para así finalizar con un WHIP de 1.41.
Durante la campaña 2026 del circuito veraniego, Felipe logró una racha de 17 bateadores retirados en fila y 12 innings sin permitir carrera en el inicio de la campaña, manteniéndose no sólo como uno de los mejores lanzadores del club, sino de toda la Liga Mexicana de Béisbol.
De esta manera el oriundo de Monterrey fue una pieza muy importante en el histórico 2026 de los Bravos de León, que por primera vez desde su regreso en 2017 terminaron la campaña regular con récord ganador (50-43) y, de paso, rompieron una racha de seis temporadas al hilo sin clasificar a los playoffs.
