
Además de Valadez, el capitalino José Mauricio y el peruano Andrés Roca Rey, completaron un gran cartel, pero los dos mejores astados de Begoña le tocaron a Leo que salió a hombros.
En su primero de nombre ‘Mi Querer’, de 505 kilogramos, con el capote en el primer tercio, Leo se puso la primera ovación de la tarde, cubrió el tercio de banderillas con pulcritud y con zarzo particular, colocando tres excelentes pares para ser ovacionado.
Con la muleta armó la escandalera con variedad de pases terminando con manoletinas de rodillas en el centro del ruedo para tirarse a matar, logrando un estoconazo un tanto cuanto desprendido para cortas sus dos orajes.
Su segundo, fue un toro de mejor presencia, 520 kilos de peso, con el que logró una faena variada a base de derechazos y terminando con pases con la ‘Luquesina’, para cerrar con un pinchazo hondo y descabello, se retiró entre leves aplausos.
El andino Andrés Roca Rey lidió un toro negro zaino de 523 kilos de nombre ‘Limbero’; nada qué decir con el capote y con la muleta a base de derechazos intentó algún pase, sin conseguirlo, se despidió con una estocada trasera y tendida y se retiró entre división de opiniones.
Y con el de reserva, un toro de menor presencia que el de vuelta, logró una faena por encima de las condiciones del toro, con variedad de pases y logró una estocada para cortar una oreja.
José Mauricio, en su primero de 505 Kgs, se vio voluntarioso, con faena a base de derechazos, se tiró a matar en las proximerías con un estoconazo tardando el toro en caer y perdiendo trofeos para retirarse con saludo en el tercio.
Y su segundo, fue un toro un tanto anovillado, nada qué decir a casa, ante una faena intermitente ante las embestidas ásperas y cortas del toro, se retiró en silencio después de 4 pinchazos.