Los fraccionamientos residenciales Cumbres del Campestre, Lomas del Refugio, Gran Jardín , Los Murales y Villafranca, que fueron donde se logró la captura de la banda de hackers cibernéticos , continúan con su rutina habitual luego del operativo realizado por la Fiscalía General de la República donde se detuvo a Héctor Ortiz Solares, «El H-1» o «Bandido Boss», líder de la organización criminal, «Bandidos Revolutions Team».
La banda ha robado cientos de millones de pesos a los bancos mediante el «hackeo» o el malware a cajeros electrónicos.
Ortiz fue detenido junto con otros siete presuntos cómplices, al catear 11 domicilios en la ciudad, donde fueron asegurados 27 vehículos de lujo, incluidos algunos de las marcas Ferrari, Lamborghini y McLaren.
No hay autorización para acceder a estos fraccionamientos y tampoco hay información disponible, señalaron ayer viernes guardias de seguridad de Cumbres del Campestre.
En Lomas del Refugio, la misma respuesta proporcionaron los guardias que controlan el acceso a ese fraccionamiento, ubicado en la salida a Lagos de Moreno.
Pero en el fraccionamiento Real de los Murales, donde solo algunas calles han sido cerradas al tránsito por vecinos, sí se puede acceder a una casa que permanece bajo resguardo policial.
El número 230 de la calle Muralistas Latinos, permanece sellado y bajo resguardo policial, una vez que la SEIDO realizó sus diligencias.
Rompieron la tranquilidad
Una vecina de Real los Murales, que aceptó hablar a condición de que no fuera revelado su nombre y domicilio, dijo que la tranquilidad relativa que disfrutaban quedó rota desde que el miércoles llegaron policías federales, coparon el 230 de la calle Muralistas Latinos, subieron a la azotea de otra casa y comenzaron sus diligencias.
Casi nadie salió, según refiere, porque no sabían ni saben aún de qué se trataba, excepto por lo que han publicado medios de comunicación.
Desde entonces no se vive tranquilo porque la presencia permanente de policías, así como los rondines de otros agentes policiales .
En tanto, La Fiscalía General de la República restringió aún más la información sobre el caso en Guanajuato.
Extraoficialmente se sabe que los recursos obtenidos por la banda delictiva habrían sido canalizados a paraísos fiscales, pero no se conocen montos.
Mientras, en la Ciudad de México, los ocho presuntos hackers detenidos en León, siguen en esa condición y aún corre el término constitucional de 48 horas para que la Fiscalía General de la República resuelva cómo procederá con ellos.
