
Juan Antonio Rodríguez Martínez, tiene 10 años y cursará el 5to. grado, en la escuela primaria “Francisco Villa”, ubicada en la localidad de Cieneguilla del Refugio de San Luis de la Paz.
Su materia favorita es, matemáticas, “de grande quiero ser arquitecto, para construir escuelas, casas, edificios y oficinas, para ayudar a muchas personas que no pueden hacer muchas cosas, que están como yo”, dijo Toñito.
Aseguró sentirse muy feliz pero que ya quiere regresar a la escuela, extraña a sus maestros, divertirse con sus compañeros y envía un mensaje a la niñez guanajuatense, “que le echen muchas ganas a la escuela, para que saquen buena calificación y que no batallen mucho”.
“Gracias a la silla de ruedas que recibió, se facilitó su movilidad, antes lo cargábamos para incluirlo en actividades, pero era difícil para nosotros y para él”, comentó Ivon Nolasco Barrera, docente encargada de la escuela “Francisco Villa”.
Agregó que “ahora nosotros podemos incluirlo en todas las actividades, académicas, culturales y deportivas”, dijo.
En el mismo tema de inclusión educativa, Marcos Ontiveros Martínez, maestro de la escuela “Francisco Villa”, explicó que el trabajo de Toñito en el cierre de ciclo escolar 2019-2020 fue muy bueno, “respondió muy bien, entregó trabajos, contestó el cuadernillo de estudio, entregó videos y fotografías de sus actividades en casa. Le gusta mucho el dibujo y las matemáticas, aunque se le complican un poco, pero busca la solución. Estoy sorprendido porque él cada vez adquiere más habilidades, autonomía y seguridad, va mejorando en todos los aspectos”.
Por su parte, Guadalupe Martínez, madre de Toñito, cree que es un milagro a partir de su nacimiento y se convirtió en un guerrero que de forma valiente se aferró con toda su fuerza a la vida. “Cuando estaba embarazada me dijeron que mi niño no iba a vivir, nació con hidrocefalia.