Inicio Columnas TIEMPO DE MUJERES

TIEMPO DE MUJERES

0

México vive un momento diferente, por decir lo menos en el marco de su gobierno interior y su sistema político. La llegada al poder, de la primera mujer presidenta de la república, abre grandes y enormes expectativas para millones de mexicanos, sobre todo, mujeres. La posibilidad de ver una forma diferente de hacer política, llena de ilusión a la sociedad en su conjunto.

Parecería que él hartazgo y profunda desilusión por parte del pueblo, en la forma de gobernar por parte de los hombres, posiciona y empodera hoy por hoy a las mujeres, para encontrar nuevas maneras y fórmulas novedosas en la aplicación de políticas públicas que lleven reales resultados a los gobernados.

Será muy interesante ir viendo, cómo las mujeres en el poder ya sean gobernantes en activo o responsables de despachos, en los diferentes ordenes de gobierno, brinden resultados positivos palpables a la ciudadanía y muestren la diferencia que existe entre los hombres para hacer política.

Lentamente, la participación política de las mujeres ha ido en aumento, concretamente, desde que en 1953 se le otorgara el derecho al voto, lo que se concretó en las elecciones intermedias de 1955, en la presidencia del mandatario Adolfo Ruiz Cortines, en tiempos del PRI hegemónico. Aquí inicia el asenso de la mujer y su participación social y política en México.

Hemos visto, como la participación de la mujer en la política ha ido creciendo paulatinamente en el ámbito legislativo, donde cada vez más y más, encontramos diputadas federales y locales en los Congresos, así cómo senadoras. De igual manera, en el nivel de gobierno municipal, la mujer ocupa más espacios en los ayuntamientos como sindicas y regidurías, hasta ver presientas municipales en muchos municipios del país.

Hoy en día con la mayor incursión de la mujer mexicana en política, vemos cómo han alcanzado también, puestos directivos y de liderazgo en partidos políticos, así como liderar los primeros puestos políticos en varios estados del país, como gobernadoras. Hasta llegar alcanzar por vez primera, la presidencia de la república.

Sin embargo, persisten numerosos obstáculos para que la participación de las mujeres en el ámbito político sea plena y en condiciones de igualdad. Entre éstos, se encuentra la falta de corresponsabilidad en las labores no remuneradas y de cuidados, limitaciones o discriminación de género en el ámbito profesional y educativo.

Para ello, la llegada al poder de más y más mujeres en México, tiene que alcanzar paulatinamente, la construcción de sociedades más justas en lo local, como nacionalmente. Creando condiciones de justicia, pacificas e incluyentes, así como consolidar democracias sólidas en sus ámbitos de competencia y llevar acciones que contribuyan a eliminar las brechas de género. 

Los escenarios sociales y políticos, así como la política misma como actividad, es muy distinta en cada territorio por las particularidades del castrante machismo en cada región, por los espacios y modelos definidos típicamente masculinos.  Pese a ello, las mujeres han seguido avanzando, hasta romper los moldes de esa división social y sexual del trabajo.

Hoy todos esperamos mucho, muchísimo de las mujeres en el poder, para que nos enseñen a diferenciar como se hace la política mas amable, más respetuosa y, sobre todo, civilizada para alcanzar consensos que trae consigo, el arte de la política.

Por el bien de México, todo el éxito del mundo a nuestras gobernantas y aquellas mujeres, que tienen en sus manos el afán de hacer bien las cosas.  

¿No cree usted?

Salir de la versión móvil