La milenaria casona de las «casas cuatas» se erige como mudo testigo de la historia de León durante dos siglos.
El inmueble se recuerda como el recinto del Círculo Leonés Mutualista que representó una vigorosa sociedad de leoneses.
Información de la hemeroteca de El Heraldo revela que la casa fue construida en el siglo XVIII.
Su edificación inició en los años de 1896 a 1899, con europeo estilo arquitectónico que hoy resalta como una joya dentro del patrimonio histórico de León.
A principios del siglo XIX, el recinto fue la sede del mesón de San José, propiedad del señor Pedro Ocampo, quien vendió a los hermanos Manuel y Rosa Madrazo Arcocha.
La familia Madrazo mandó construir dos casas “cuatas” -que a la fecha así son conocidas- , unidas por una espléndida fachada, cubierta de cantera y cortada al estilo neoclásico.
Fue el 16 de julio de 1923 cuando el Círculo Leonés Mutualista formaliza la posesión de la finca, ubicada en la primera cuadra de la entonces calle Real de Guanajuato -hoy calle Madero- (datos de la Biblioteca del Círculo Leonés Mutualista)-
A finales de los ochenta dejaron de funcionar los baños públicos, que consistían en regaderas, vapor y una alberca en el traspatio.
El aljibe, que alimentó durante años de agua a las regaderas y la alberca, tiene una construcción contemporánea que combina con esos pasajes con arcos de tabique.
En el área del patio trasero del Círculo Leonés se localizan los vestigios de los baños, así como de los vestidores que fueron habilitados como celdas para la filmación de una película el siglo pasado.
Se trata de una vieja casona que tiene muchas historias por contar: noches bohemias, arte, ajedrez, billar, cultura y, sobre todo, fraternidad leonesa.



