
Cada año, las juventudes católicas de México se rinden ante el poderío de Cristo Rey y recorren los caminos del Cerro del Cubilete para postrarse ante los pies del Rey de Reyes.
En esta ocasión su mensaje fue dirigido al compromiso que como reconstructores de este país tienen los jóvenes.
“Pedir por la participación ciudadana y exigir libertad religiosa en México” fueron los dos principales lemas de esta hazaña juvenil.
Andrea Pineda, Presidenta de Nacional Juventud del Movimiento Testimonio y Esperanza, señaló que esta marcha es un acto de unión y esperanza para los jóvenes católicos.
“El objetivo es consagrar nuestro corazón a Cristo Rey y a Santa María de Guadalupe además de reafirmar que México sigue siendo católico”, dijo Andrea.
Compartió que se trata de hacer un llamado a la responsabilidad de los católicos ante la realidad que vive el país ya que son los jóvenes los que tienen que sacar adelante a México.
“Nos preocupa que los católicos no estemos conscientes de que también somos ciudadanos”, destacó.
Tanto el Arzobispo de León, Alfonso Cortés como el Obispo de Celaya, Víctor Alejandro Aguilar, acompañaron a los jóvenes en este peregrinar y recordaron que el Papa Francisco encomendó no sólo a sus sacerdotes, sino a todo católico, el “ir construyendo artesanalmente la paz”.