Durante el 2020 Guanajuato reportó más casos de dengue que en todo el 2019.
Esto de acuerdo con el panorama epidemiológico de dengue de la Secretaría de Salud Federal con información hasta el pasado 28 de diciembre.
Hasta ese día, en Guanajuato se habían confirmado 323 casos de esta enfermedad superando los 272 casos que se tuvo al cierre del 2019.
Sin embargo, a diferencia del 2019 en donde se reportó una defunción por dengue, en el 2020 no se tiene registro alguno.
De igual manera los casos de dengue con signos de alarma o grave en el 2020 fueron mucho menos de los que se presentaron en el 2019 pues en este año hubo 16 casos de dengue con signos de alarma y 4 casos de dengue grave mientras que en el 2020 no hubo ningún caso de dengue grave y solo se tiene registro de 4 casos con signos de alarma.
El municipio de Irapuato registró un total de 148 casos de dengue, seguido de Salamanca con 53 mientras que los municipios de Moroleón y Uriangato reportaron 26 y 25 casos respectivamente.
Estos últimos dos municipios, por tener un número menor de habitantes a diferencia de otras ciudades del estado, registraron una alta tasa de casos; fue del 50% para Moroleón y del 38% Uriangato.
Los otros 71 casos restantes se repartieron en los municipios de León, San Francisco del Rincón, Silao, Guanajuato capital, Romita, Abasolo, Valle de Santiago, Juventino Rosas Villagrán Cortázar Celaya Apaseo el Grande Apaseo el alto Salvatierra y Yuriria.
A nivel nacional al cierre del 2019 se reportaron 41 mil 505 casos confirmados de dengue con un total de 191 defunciones sin embargo en el pasado 2020 estas cifras disminuyeron a 24 mil 224 casos y sólo 79 defunciones.
Jalisco es la entidad que a nivel nacional ha tenido más casos y defunciones durante los dos últimos años por esta enfermedad.
Este estado es vecino de Guanajuato por lo que las acciones de prevención de la Secretaría de Salud se llevan a cabo permanente en donde se invita a la población a atender las recomendaciones de lava, tapa, tira y volea así con más también limpiar patios y azoteas de ‘cacharros’ para evitar que se acumule agua y así no haya criaderos de mosquitos.



