
El máximo de gobierno interior de la UG fue citado a sesionar de manera extraordinaria para resolver sobre las candidaturas y de entre las cuales se hará llegar la propuesta correspondiente a la Junta Directiva para nombrar al sustituto de Luis Felipe Guerrero.
Poco antes del inicio de la sesión de CGU, un grupo de unos diez estudiantes se reunieron en las escalinatas del edificio central y con pancartas en mano y altavoces comenzaron a mostrar su rechazo contra el proceso designación del grado académico más importante de la UG.
Las y los alumnos inconformes decidieron entrar al edificio central del campus Guanajuato y llegaron hasta el patio de la División de Derecho, Política y Gobierno donde mostraron su inconformidad e invitaron al resto de los estudiantes a sumarse.
Con altavoz en mano, uno de los alumnos aseguró que el procedimiento para la designación del Rector General es controlado por unos cuantos y deja por completo fuera a la comunidad universitaria.
Luego de exponer sus puntos de vista y hacer saber su inconformidad, el grupo de estudiantes dirigió sus pasos hasta el salón del CGU, donde se llevaba a cabo la sesión.
Los estudiantes irrumpieron en el salón, lo que obligó a los más de 50 integrantes del CGU a suspender la sesión y de inmediato fueron convocados a sesionar a puerta cerrada en el Auditorio General.
Los inconformes se mantuvieron al interior del salón y fueron atendidos por la Secretaria del Consejo, Graciela Ruiz, ante quienes exigieron ser escuchados por el citado organismo.
La funcionaria universitaria acordó con los estudiantes que una comisión de ellos pudiera hacer saber a quienes integran el CGU el motivo de su inconformidad, lo que fue aceptado por los alumnos.
También les solicitó formular una propuesta para plasmar su intención de modificar el proceso de designación del Rector General, que desde su punto de vista debe ser elegido por toda la comunidad universitaria.
El grupo de estudiantes decidió permanecer al interior del salón del CGU en lo que se definía su acercamiento con el órgano, al cual obligaron a sesionar a puerta cerrada.