Los empleados municipales que forman parte del sindicato Pípila exigieron un 10 por ciento de aumento salarial y en caso de no recibirlo amenazaron con irse al paro de labores.

Esta organización sindical, que es la de mayor antigüedad en la ciudad al servicio de presidencia municipal, junto con autoridades municipales revisará el contrato colectivo de trabajo, el cual contempla un aumento del 10 por ciento, a las actuales percepciones laborales de los trabajadores.

Conformado por unos 350 empleados municipales de los poco más de 1 mil trabajadores al servicio del municipio, el sindicato Pípila espera que las negociaciones que llevaría su dirigente, Julio Manzano logren el aumento al salario y así lograr un beneficio.

La mayor parte de los integrantes del sindicato Pípila son empleados de direcciones como: Servicios Públicos Municipales, Obra Pública y también de algunas áreas administrativas.

Todos ellos acordaron que, como parte de la revisión del contrato colectivo de trabajo, se logre un aumento salarial del 10 por ciento, debido a que muchos de ellos perciben sueldos que no superan los 1 mil 600 pesos semanales.

Los empleados aseguraron que no van a ceder en sus peticiones, sobre todo porque sus percepciones son de las más bajas, en la administración pública municipal, además de que nunca han logrado acceder a una retabulación.

“(Somos) mucha gente que apenas ganamos 1 mil 600 a la semana y cuando pedimos un aumento siempre nos salen con que no se puede, pero lo malo es los sueldos de directores, coordinadores y subdirectores que les pagan hasta unos 25 mil pesos mensuales”, dijo Enrique Estrada, empleado municipal.

Además, los empleados denunciaron las deplorables condiciones en que desarrollan sus actividades cotidianas, la mayor de ellos sin el equipo de protección adecuado o en lugares insalubres.

“Yo tengo como unos cuatro años en limpias y cuando te toca ir en los camiones a recolectar no puedes ni comer, hay muchos desechos que tienes que recoger con las manos y si te enfermas sólo te mandan al seguro”, afirmó Martín Francisco.

Por ahora, los empleados agrupados en el sindicato Pípila esperan que se logre un acuerdo con las autoridades y les otorguen un buen aumento salarial, el cual serviría de poco, debido al constante aumento de precios de productos básicos.

Se espera que en las próximas semanas se logre un acuerdo, aunque los empleados aseguraron que, si les dan un aumento menor a la esperada, no van a dudar en parar labores.

“A ellos, al alcalde y los regidores no les importamos porque ellos ganan muy bien, pero uno que apenas sale para comer y vestir a la familia, hasta unos pesos que te aumenten son buenos”, aseguró Pedro Miguel.

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