Siempre que hay una sequía en León, y el agua de la Presa de El Palote disminuye poco a poco, se hace visible una estructura arquitectónica que suele estar hundida. Pero… ¿cuál es su historia? ¿Por qué es tan importante para León?
Se trata de la Hacienda “El Palote”, un importante lugar histórico de León que suele pasar desapercibido pero que tiene una trascendencia muy marcada, cuyos orígenes se pueden rastrear en el Archivo Histórico Municipal de León, tal como lo demuestra la investigación sobre sus antecedentes históricos a manos del cronista Arturo Navarro Valtierra en el número 130 de la revista “Tiempos”, donde queda claro que la historia del parque es mucho más extensa que los domingos familiares.
De acuerdo con el texto escrito por quien durante años fue el cronista de la ciudad, la Hacienda El Palote, que lleva su nombre gracias a la presa del mismo nombre, surgió a finales del siglo XVIII, y se ha mantenido hasta el día de hoy. A lo largo de los años y los siglos tuvo varios dueños, y fue una importante zona para el desarrollo agrícola de lo que sería la capital del calzado.
De acuerdo con Navarro Valtierra, en cuanto a los derechos iniciales de la tierra es un asunto difícil de determinar, así como los nacimientos de los ojos de agua y los cauces de los arroyos, que llegaron a integrar haciendas, entre ellas la del Palote. Entre sus momentos históricos importantes de esta zona, así como sus “protagonistas” destaca el capitán Alonso Aguilar, quien en 1644 descubre ojos de agua al norte de la entonces villa de León, o bien, siglos después, don Jesús Ramírez, quien compra en 1921, a Don Pedro Tejada, la hacienda “San Nicolás del Palote” en 80 mil pesos.
Como dato de importancia, conviene destacar que esta no es la primera vez que una sequía de considerable gravedad afecta a León: en 1998 también hubo una que dejó al descubierto la famosa troje de la exhacienda. Incluso en 1998, el entonces obispo José Guadalupe Martín Rábago ofició una misa en las ruinas del lugar, esas ruinas que son el recuerdo de un León de tiempos pasados, pero igual de importante que el actual.



