Finalmente llegó la fecha pactada para la encerrona de la AAA en León, y sus figuras se confirmaron como los grandes ídolos de la afición luchística de la ciudad, robándose la noche –por supuesto– Psycho Clown, La Parka y Lady Shani en sus respectivos encuentros sobre el encordado, al convertirse en los más aclamados, los más aplaudidos y coreados de la función.
El show arrancó con cierto retraso debido a que la fila en el exterior del inmueble se hizo por demás larga ante el arribo masivo de los fanáticos a los costalazos y llaves sobre el pancracio, pero de inmediato la conexión comenzó a darse apenas las primeras luchas dieron inicio.
Rudeza, técnica y Belleza
La primera vez que el Palenque alcanzó el punto de ebullición, fue con el ingreso de las luchadoras que protagonizarían el choque femenil de la noche, generando silbidos, aplausos y hasta reacciones encontradas entre el público presente. La Hiedra y Faby Apache con toda su rudeza pusieron a sufrir al otro bando que era comendado por Lady Shani, quien también se confirmó como la favorita de la afición que ya clamaba por su salida de los camerinos al cuadrilátero, y que al hacerlo detonó la emoción en los presentes.
El ídolo clásico
Para la lucha semifinal aparecieron los otrora “Psycho Circus”: el terrorífico Monster Clown y el gigantesco Murder Clown, comandados por su nuevo capitán Dave The Clown, y por el otro bando llegaron al encordado Cuervo y Scoria, pero sin lugar a dudas el anfiteatro estalló en algarabía con las primeras notas musicales del tema “Thriller” de Michael Jackson, pues éste anunció el arribo del último gran ídolo y todo un clásico de la AAA: La Parka.
Precisamente La Parka recibió un durísimo castigo por parte de sus oponentes, viéndose disminuido por momentos ante los golpes y embestidas de los “Payasos del Terror”, pero supo sortear bien las circunstancias y así llevarse un triunfo –cuestionable– para beneplácito de su fanaticada que no paró de aplaudirlo, y más aún cuando, al terminar su performance luchístico, realizó su ya tradicional, obligada e ineludible danza ante la exigencia del respetable que no paraba de corear “¡que baile, que baile, que baile…!
El cuadrangular estelar
Finalmente, ya cercana la medianoche, sonó el tema “Tijuana Sound Machine” en el audio local, y al redondel llegó El Texano Jr. portando su clásica indumentaria compuesta por un sombrero texano y una gruesa riata en la mano, luciendo también una férula de yeso en el antebrazo derecho, demostrando su profesionalismo. Después se escuchó “Welcome to the Jungle” para el ingreso de El Hijo del Fantasma, y posteriormente la canción “Oye cómo va” del mexicano Carlos Santana para dar paso a Pagano.
Pero nuevamente las preferencias claras del público se revelaron cuando resonó “The show must go on” y apareció Psycho Clown, generando el estruendo de aplausos, gritos y silbidos, y la acumulación de pequeñines que convirtieron en procesión el recorrido del “Psicópata del Ring”.
La lucha fue de poder a poder sin llegar al castigo máximo quizá, pero el clímax de la función se dio cuando Pagano y Psycho enfrentaron en la tribuna a Texano y Fantasma, caminando entre el graderío lanzando sopapos, manotazos y patadas, generando una cercanía con los presentes que éstos mismos les terminaron agradeciendo debido al furor que los recorridos así generan en el espectador.
Finalmente, al concluir la lucha con el triunfo del “Payaso Psicótico”, el público que permaneció en el palenque se abalanzo sobre el luchador buscando obtener un autógrafo o una “selfie”, o lo que fuera por parte de su nuevo gran ídolo.
