Las ventas de productos de Cuaresma aumentaron al 70% en mercados y tianguis de la ciudad, debido a que la mayoría de ciudadanía católica se abstiene de comer carne roja acorde a la norma de la Iglesia.
En las fondas de mercados populares, los precios de los alimentos preparados aumentaron un 5%, como son los platillos de camarones con pipián, lentejas, habas, nopales, garbanzos y la capirotada, mientras que el filete con sopa de arroz aumentó un 8%, con sus variantes de tamaño de platillo y complemento.
Esto debido a que los proveedores subieron los precios de 26 pesos el kilogramo de lenteja a 35 pesos y hasta 37 pesos, según ofertas por competencia que hacen; el haba de 79 pesos aumentó con una variación de 85 a 90 pesos; el garbanzo de 24 a 28 y 30 pesos.
En tanto que el precio del frijol pinto se mantiene en 20.50 pesos el kilogramo, el frijol flor de junio a 23 pesos y el frijol negro a 28 pesos el kilogramo, que son los más consumidos en la temporada.
El comerciante José Eugenio Ibarra, indicó que los comerciantes hacen ofertas de entre 2 a 5 pesos de descuento a los clientes, para que aumenten las ventas y no se quede el producto en esta temporada de Cuaresma.
Los precios del jitomate, la cebolla, chiles serranos se mantienen estables, con las respectivas ofertas por la competencia entre los comerciantes, para reactivar las ventas durante la Cuaresma.
No así el precio del limón que sigue en 46 a 50 pesos, con sus variantes, tanto del tamaño grande sin semilla, como el pequeño con semilla, y del aguacate a 30 y 40 pesos el kilogramo, de acuerdo con el tamaño y la calidad, hay más pequeños a 25 pesos.
El jitomate se encuentra a 3 kilogramos por 20 pesos, el tamaño chico, la cebolla a 13 y 15 pesos, el chile serrano a 13 y 14 pesos, la papa a 14.50 pesos, el huevo chico a 25 pesos, el de marca a 35 pesos, el chayote a 30 pesos, la zanahoria a 10 pesos.
El costo del camarón crudo con los comerciantes mayoristas se mantiene en 200 pesos el chico y el grande a 250 pesos el kilogramo, el camarón seco a 280 pesos, el pulpo a 265 pesos, la arpilla de ostión con 25 kilogramos a 180 pesos, el cazón a 110 pesos, la mojarra a 80 pesos.
Pero en la venta en puestos ubicados en esquinas de colonias populares, se elevan los precios de un 15 a 20 por ciento, con el riesgo de sufrir pérdidas, porque la gente acude a mercados populares y tianguis a buscar los precios más accesibles.
En los tianguis los precios se encuentran igual que en los mercados populares, debido a que los comerciantes se abastecen de manera directa de los mayoristas a precios competitivos e incluso se regatean los costos y se dan pilones, indicó el dirigente de la Línea de Fuego, Carlos Téllez Santibáñez.



