Ante un auditorio totalmente lleno y un público atento, Roberto Canessa, famoso por ser el ‘Sobreviviente de los Andes’, cerró el primer día de SAPICA ofreciendo la conferencia ‘El ser humano: esa máquina increíble’ hablando de sus experiencias y su visión del mundo.
Apenas Canessa llegó al Poliforum, la gente se aceró a él con el fin de estrechar su mano y tomarse una selfie. El también cardiólogo sonreía de forma amable y caminaba con pasos seguros hasta el escenario, donde fue recibido con atronadores aplausos.
Así, empezó a contar lo ocurrido en 1972 con el Vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, historia que ha quedado plasmada en películas como ‘Sobrevivientes de los Andes’ y más recientemente, ‘La sociedad de la nieve’.
“Para ir a Chile había que cruzar toda Sudamérica. Estaba todo cubierto de nubes. Cuando cayó el avión, toda esa idea de qué hay después de la muerte se desvaneció. El avión se había partido, no había cola, no había nada. No había ambulancias. Fue la desolación más grande de mi vida”, recordó sobre el momento de la caída y la llegada a los Andes, además de sus primeros momentos:
“Nos abrazamos. Si el infierno de Dante existe, fue esa primera noche (…) No había comida, el agua teníamos que hacerla con el hielo. Vivíamos lo peor que puede vivir un ser humano”.
Pasaron los días y no hubo ningún equipo de rescate. “Sientes un hambre espantosa, en la que te quieres comer los zapatos. Le haces un agujero más a tu cinturón, porque vas perdiendo peso”.
Fue entonces cuando pensaron en cómo sobrevivir. Comida sí había, pero ninguno de los sobrevivientes, ninguno de los miembros de la llamada Sociedad de la Nieve, quería invadir a un amigo muerto. “En la sociedad civilizada al muerto lo entierras, pero allí no había tierra”, evoca Roberto.
Así, Canessa contó cómo fue qué se aventuraron para ser rescatados, compartiendo reflexiones sobre su experiencia: “No tenía nada más que la vida” recordó. “En situaciones extremas, los seres humanos se hacen generosos (…) ¿Quién me puede ayudar a salir de aquí? ¡Pero si yo soy amigo del Creador!”
“No esperes que se caiga el avión para ser agradecido. No hay problemas, hay dificultades”.
Finalmente, Canessa fue laureado por autoridades de SAPICA y el público general.
