
Los vendedores de cubrebocas, paraguas, gel antibacterial, cantantes, entre otros, se filtran hacia las calles y plazas de la Zona Peatonal para ofrecer de manera abierta sus mercancías a quienes pasan cerca de ellos.
Las vendedoras de cubrebocas ofrecen que son los mejores, lavables, baratos; en la esquina de 5 de Mayo y Pedro Moreno, a media cuadra se encuentra otra afuera del estacionamiento, y frente a catedral una vendedora de ramos de flores.
Pero acechan los inspectores de comercio que ahuyentan a los vendedores ambulantes y artistas populares, porque no tienen permiso para entrar o rondar en la Plaza Principal, Plaza Fundadores, Madero, Hidalgo, banquetas de Álvaro Obregón y 20 de Enero.
La advertencia es que se retiren de esos espacios, de lo contrario, se les decomisan o aseguran sus mercancías por no tener permiso, y hasta que paguen una multa de 800 pesos se las regresan, mientras tanto quedan sin oportunidad de trabajar.