Durante el primer día formal de ANPIC, el influencer y divulgador de la filosofía, Diego Ruzzarín, ofreció la conferencia “Pandemic change is a need!” profundizó sobre la sociedad actual y los cambios sociales tras la pandemia de coronavirus, hablando además de diversos pensadores.
Entre los autores sobre los que habló Ruzzarín, destacó Jean Baudrillard: “tiene un concepto que me gusta mucho: hemos pasado por tres momentos. El primero es “yo soy alguien” yo soy un buen padre, yo soy un gran líder, después al tener: tengo familia, tengo casas, tengo tierras… y ahorita, estamos en la etapa de aparentar, donde no necesitas ni ser ni tener, solo importa el aparentar (…) no ser dueño de nada, ni tener un conocimiento relevante. Las redes sociales nos orillan a crear versiones artificiales de nosotros. Es un avatar, una representación externa de quienes somos. No crean que es un tema de película o de ciencia ficción, todos tenemos un avatar”.
El problema, dice Ruzzarín citando a Baudrillard, es que ese avatar termina volviéndose mucho más real que lo real, y para generaciones jóvenes la versión digital es más importante que la versión física. Además, las redes sociales, como tales, producen presión, creando estándares de belleza e ideas “absurdas” de cómo nos deberíamos de ver en persona.
“Por eso, la filosofía nos da herramientas para protegernos de estas enfermedades mentales que se manifiestan con nuestra nueva relación con las tecnologías que están surgiendo, porque la tecnología hoy en día avanza más rápido de lo que entendemos”, sentenció el influencer. “Nosotros tenemos que abogar por el bienestar de nuestras hijas e hijos, sobre la ansiedad y el estrés”.
Michel Foucault fue otro de los filósofos que Ruzzarín abordó, además de Slavoj Žižek. Sobre el primero, recordó la importancia de participar en la política, y aclaró que no hay ciudadanos no-políticos. “No participar en la política solo te hace diligente de tu responsabilidad social”.
Sobre Žižek, otro importante filósofo contemporáneo: “la tarea de la filosofía no es dar respuestas, sino la forma en la que percibimos el problema que es parte del problema”.



