El Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA) está presente en las comunidades rurales de los 46 municipios de Guanajuato, para llevarles la alfabetización o bien ayudarles a acreditar la primaria o secundaria a personas de 15 y más años que, viven en los puntos más alejados de las cabeceras municipales.

De puerta, en puerta, se busca a las personas que no saben leer ni escribir, que por algún motivo dejaron inconclusos sus estudios de educación básica para que se acerquen al INAEBA.

Otros medios para llegar a la población en rezago educativo, son: los delegados rurales que se encargan de invitar a la población a estudiar con el Instituto, a través del perifoneo, con la instalación de unidades móviles donde los ciudadanos tienen acceso a internet y desde ahí pueden inscribirse, estudiar o aplicar exámenes, es decir, todo el proceso educativo para que dejen atrás el analfabetismo y el rezago educativo.

Por su parte la Secretaría de Desarrollo Social y Humano (SEDESHU) otorga un espacio visible en sus eventos en las comunidades rurales para el INAEBA, así las y los asistentes, puedan identificar ¿Qué es? ¿Cómo funciona? y ¿A quiénes pude ayudar?
En las comunidades con mayor número de población se cuenta con Centros Comunitarios Digitales (CCD) equipados con computadoras con acceso a internet, impresoras, televisión interactiva y aire acondicionado.

DON JESÚS RODRÍGUEZ
Don Jesús Rodríguez dejó de estudiar desde los 14 años, ahora a sus 82 entiende y aprovecha cada momento para prepararse y hacerse de conocimientos; hace tiempo ingresó junto con su esposa a los servicios de INAEBA por invitación de un asesor.

“El maestro Guillermo se acercó para invitarnos, en ese tiempo aún vivía mi esposa, nos dieron el domicilio a donde tendríamos que acudir para tomar las clases, íbamos los dos para aprender más y recordar lo que en nuestros tiempos escuchamos en la escuela”, dijo.
Como pareja lograron certificar la primaria y lamenta que su compañera de vida no haya estado a su lado ahora que culminó la secundaria, pues falleció.

Don Jesús también recuerda las palabras de su padre quien, a diferencia de otros de su época que sacaban a sus hijos de estudiar para que se metieran a trabajar y ayudar con los gastos de la casa, el suyo le insistía que no abandonara la escuela.

“Me hubiera ido muy bien, en mi familia fuimos cuatro hermanos hombres, tres de ellos fueron ingenieros, pero en aquel tiempo no sabía uno nada. Mi papá decía, si quieres estudiar, te voy a mandar a un internado, y pues yo dije, ¡ah caray, no! porque en ese tiempo entendía que un internado era para ser sacerdote y no quise, y entonces me dijo, si no quieres, éntrale al campo y desde los 14 años me quedé en el campo”.

“A veces, nos quedamos porque creemos que ya no tenemos la edad, es un decir, ya que sí aprende uno de todas formas, ahí aprende uno poco a poco, está bien, muy bien el programa”, dijo.

Ahora con su experiencia, Don Jesús continúo con su preparación y logró el certificado de secundaria, por lo que invita a la población mayor de 15 años que no cuenta con estudios de primaria o secundaria, acercarse al INAEBA.

ESCRIBE UN COMENTARIO