Guanajuato, Gto.

La fiesta regresó a la Presa de la olla y con ello autoridades municipales de seguridad aplicaron un operativo de vigilancia, donde la prioridad fue proteger a las familias, debido a la presencia de la pandemia del Covid-19 que no impidió la celebración esperada por miles de cuevaneses.

“En esta ocasión la prioridad del operativo de vigilancia fue cuidar la salud de la gente que llegó, debido a que aún tenemos contagios por el Covdi-19”, dijo el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), Samuel Ugalde García.

Explicó que hasta antes del evento de la apertura de las compuertas de la Presa de la olla se habían contado unas 3 mil 500 personas, aunque esa cantidad aumentó conforme el día trascurrió, debido a que las personas suelen llegar luego del medio día.

Ugalde García explicó que en el operativo de seguridad participaron unos 140 elementos de seguridad ciudadana, protección civil y de otras áreas como Fiscalización, que iniciaron las labores de vigilancia desde las 8.00 de la mañana.

Precisó que hasta las primeras horas de la tarde se había reportado saldo blanco, pese a que después del medio día ya se contabilizaban unas 6 mil personas en la zona de la Presa de la olla.

“Es una fiesta que hemos notado llega la gente ya del medio día en adelante y esperamos que haya unas 7 mil personas, a lo largo de todo el día, aunque mientras unos llegan, otros se retiran”, afirmó.

El funcionario señaló que los elemento tuvieron como prioridad velar por la salud de la población, por lo que se insistió a las personas en usar el cubre bocas y mantener la sana distancia, incluso un grupo de bomberos distribuyó cubre bocas, entre las personas que no lo portaban.

Conforme las familias fueron llegando, el personal de la policía revisaba que portaran su cobre bocas y se les hacía la recomendación de mantener la sana distancia.

Las personas también sabían que era necesario portar esta protección, sobre todo por la aglomeración de gente que suele caracterizar a este tipo de eventos y en donde, la colaboración de las personas fue indispensable.

“La gente ha colaborado hemos visto a muchas personas que no traían cubre bocas y al hacerles la recomendación buscaban adquirir uno o bien el personal de Bomberos les regalaba uno”, aseguró.

Las familias, por su parte llegaron hasta el lugar y también portaban este elemento de prevención contra la más grave y contagiosa enfermedad que los cuevanenses han enfrentado en el último siglo.

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