La temporada de lluvias ha comenzado a dejar beneficios para los habitantes de la ciudad y las presas con que se abastece de agua potable a la población han comenzado a elevar sus niveles y podrían ser reactivadas para reanudar el servicio.
El alcalde, Alejandro Navarro Saldaña y el titular del Consejo de Administración del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (Simapag). Héctor Morales Ramírez realizaron un recorrido de supervisión por los embalses y verificaron los niveles de almacenamiento.
La presa de la Esperanza se encuentra al 79.9 por ciento de su capacidad y almacena 667.4 mil metros cúbicos, la de Mata está al 47.1 por ciento y contiene 625 mil metros cúbicos, mientras la Soledad llegó al 41.1 por ciento y cuenta con 696 mil metros cúbicos.
El titular del Consejo de Administración del organismo operador de agua, Héctor Morales Ramírez recordó que hace poco menos de un mes, las presas tenían en promedio menos al 3 por ciento de su capacidad.
Explicó que además los escurrimientos se mantienen y es probable que el nivel siga en aumento en los próximos días, por lo que ya se revisa si es factible reactivar el abasto de agua potable a la población.
Recordó que el abasto del líquido a los hogares guanajuatenses fue suspendido desde el pasado mes de marzo y para evitar cortes y tandeos se recurrió al sistema de pozos de la batería de Puentecillas.
“Las presas han logrado aumentar su nivel en estas semanas de lluvias recientes y se revisa si podemos reanudar el servicio de abasto que se suspendió por la ausencia de las lluvias”, dijo.
Señaló que para reactivar el envío de agua a los hogares se tienen que volver a echar a andar las bombas y maquinaria de la que se dispone para se reanude el servicio a la población.
Morales Ramírez se mostró optimista que las presas puedan lograr llegar a su máximo nivel, en especial porque la temporada de lluvias recién ha comenzado y se espera que conforme pasen las semanas, la cantidad aumente y con ello, los niveles de almacenamiento de las presas.
Apuntó que el personal del Simapag monitorea todos los días, el nivel de los vasos de captación y aún hay escurrimientos importantes que podrían ocasionar un aumento del líquido almacenado.
Por ahora, el servicio de abasto a la población se mantiene sin interrupciones y se realiza en un 100 por ciento con el agua que se extrae de los pozos de la batería de Puentecillas.
