La razón es que hace poco más de un año, la obra de pavimentación sobre dicho bulevar recién había terminado y con esta obra de rehabilitación de un tramo del colector sanitario del bulevar Hidalgo, se ha vuelto a romper.
Justo hoy se cumple una semana de que las obras comenzaron y Agustín Lara, un conductor de taxi de la zona, compartió con El Heraldo que pareciera que las obras se hacen “al ahí se va”.
El bulevar Hidalgo es de 3 carriles, pero uno es exclusivo para la oruga, y por la obra desde la calle San Cosme hasta la Florida el bulevar parece ser de un solo carril.
Sin embargo, muchos automovilistas han tenido que optar por circular dentro del carril de la oruga con el riesgo de ser infraccionados y pasar por encima de las boyas amarillas que delimitan el carril, afectando incluso la suspensión de los vehículos, según Agustín.
Debido a las obras, los habitantes de las calles San Jerónimo y San Jaime no pueden entrar y salir tan fácilmente al bulevar Hidalgo.
Ante este tipo de situaciones, Agustín opinó que deberían dar permiso para que los automóviles circulen por el carril de la oruga así como lo hacen por el bulevar Torres Landa, donde el SIT y los autos usan y comparten los 3 carriles de la vialidad.
Por otro lado, en entrevista con Guillén Franco, un habitante de la zona de los Castillos que diariamente pasa por ahí (la zona de la obra) compartió que las horas pico son una pesadilla
Entre semana de las 6 a las 7:30 u 8 de la mañana y a las 2 de la tarde “se pone feo porque no hay muchas vías alternar directas al centro”, comentó.
Agustín mencionó que extraoficialmente escuchó que los trabajadores afectaron hasta una tubería de gas natural, por lo que se retrasarán en la obra.
Tanto Guillén como Agustín están indignados por la obra, pues hasta parte de la banqueta se ha roto y lo que desean es que las obras concluyan lo más rápido posible, pues Sapal había mencionado que antes de la primera quincena de este mes terminaría y esperan que así sea.
