
Ayer, la Redacción de este Diario recibió quejas por la confusión que existe para la «vuelta a la derecha», así como por la insuficiencia de los dos carriles centrales para vehículos de motor.
A diferentes horas se afrontaron congestionamientos viales que provocaron malestar entre los conductores, algunos optaron por invadir el carril de la oruga para acelerar su paso.
Una opinión coincidente es que, el uso de una vía exclusiva para ciclistas altera la funcionalidad del Bulevar López Mateos que cuenta con cuatro carriles en ambos sentidos: uno es para transporte colectivo articulado, otro para ciclovía y, ahora, solo dos para vehículos ordinarios.
Hay ciudadanos que piden una revisión técnica y especializada sobre los beneficios de esta opción vial y que se equipare con los perjuicios a la movilidad ordinaria.
Sí, hay comentarios a favor de parte de ciclistas, pero que no utilizan el vehículo de pedal para transportarse, sino para hacer ejercicio.
A 48 horas del arranque de esta vía las posiciones ciudadanas discrepan y urgen a la autoridad el justo medio.
La presidencia municipal aplica un programa «piloto» para alentar el uso de la bicicleta como medio de transporte alternativo dentro de la emergencia de salud.
Una semana antes se había decretado el fracaso en León del programa «Bici Pública» y, ahora, este programa parece llevar el mismo destino.