Por temor a sufrir asaltos o accidentes, padres de familia de la escuela primaria de la comunidad de Franco (El Ranchito) piden a las autoridades educativas adelantar el horario escolar; caminan en la penumbra, dicen.
El domingo 29 de octubre dio inicio el horario de verano y con éste, la incertidumbre de los estudiantes que acuden a clases por las tardes.
Un grupo de madres de familia se reunió a las afueras de la escuela “Gabriela Mistral”, ubicada a las cercanías de la carretera Silao-Bajío de Bonillas, para exponer la situación.
Los cerca de 200 alumnos de dicho turno terminan actividades alas 7 de la noche. “Estamos en una zona despoblada donde no hay ni luz. En la noche estamos buscando a nuestros hijos hasta con la lámpara del celular porque no hay focos”.
ENFRENTAN RIESGO
El plantel se ubica a un costado de un campo deportivo de tierra. Hay muy pocas fincas a los alrededores, por lo que consideran que se trata de una “zona peligrosa”, pues continuamente padres y niños sufren asaltos.
Solicitan a la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) o a las autoridades correspondientes que “nos recorran el horario de salida siquiera una media hora antes, considerando que hay muchos alumnos que van a Ex Hacienda de Franco y caminan por la carretera”. Otros provienen de rancherías cercanas.
La vialidad Silao-Bajío de Bonilla tiene espacio apenas para dos automóviles y no para peatones; tampoco cuenta con una ciclovía, lo que pone a sus usuarios en riesgo de ser atropellados.
“La petición sería por ahorita que dure el cambio de horario”. Los afectados sugieren que ingresen a clases a la 1:30 de la tarde, media hora antes de la establecida, y salgan a las 6:20, “para que no pierdan clases”.
