
Perforar una mayor cantidad de pozos para abastecer de agua a la población no resuelve la crisis por falta del líquido que actualmente se presenta en el Estado de Guanajuato, que más adelante enfrentará otros problemas por este tipo de decisiones.
“Uno de los principales problemas que tenemos del agua es que estamos perforando pozos a grandes profundidades, pero no estamos haciendo nada para captar esta agua”, dijo la diputada Martha Ortega Roque, Presidenta de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso del Estado.
Explicó que lo mismo ocurre a nivel nacional, lo que seguramente llevará a una sobre explotación de las aguas profundas, ante la falta de un plan debidamente sustentado para reponer el líquido que se extrae, a un gran costo en materia de uso de energía.
La legisladora señaló que la falta de planes y proyectos para reponer el líquido que se extrae va a generar un problema en el que no se ha pensado y va a causar una situación que tendrá afectaciones para todos los sectores productivos.
Recordó que con la sequía que desde hace más de dos años afecta a todo el Estado de Guanajuato y que ha causado estragos especialmente a habitantes y productores del campo de la región Noreste se ha recurrido a la perforación de pozos, como medida emergente.
Otro aspecto que no se ha tomado en cuenta es que además de los sistemas de pozos profundos con los que se abastece a la mayor parte de la población, es que el Estado de Guanajuato es a nivel nacional, el que más pozos tiene en funciones.
Apuntó que además de los pozos para el abasto doméstico, se tienen los que son dedicados exclusivamente a la agricultura y otras labores propias del campo, lo que ha llevado a un consumo superior, que no ha sido tomado en cuenta.
Ortega Roque consideró que cuando se habla que hay zonas del Estado que no están sobre explotadas en sus aguas profundas, no se tiene en cuenta que se trata de líquido que una vez extraído ya no se repone.
Una de las alternativas para mejorar la captación de agua subterránea, de acuerdo con la diputada es la reforestación, solo que ésta no ha sido exitosa, durante varios años y la mayor parte de los árboles que se siembran terminan por morir.
“Las reforestaciones no se hacen dónde deben hacerse y las hacen y no vuelven a ir a reglar los árboles y muchos se mueren”, afirmó.
Precisó que las reforestaciones se realizan en temporadas que no son adecuadas, ni oportunas, cuando lo normal es que se siembren árboles en temporadas de lluvias para que crezcan y no estén expuestos a secarse por falta de agua suficiente.




