La tradición es muy común, no solamente en León, sino también en varios municipios y comunidades de la República Mexicana: se trata del preludio de la cuaresma, por lo que es común la festividad, la alegría y las actividades lúdicas.
En algunas colonias es habitual que los niños jueguen a mojarse, ya sea con cubetadas de agua o con pistolas que disparan chorros, pero lo más común es comprar cascarones de huevos que contengan confeti o harina y arrojárselos a algún amigo o una persona descuidada.
La tradición tiene años y se celebra en muchos barrios de León, como es el caso del Coecillo, San Juan de Dios, Barrio Arriba o San Miguel.
Uno de los principales lugares para surtirse de los huevitos, que representan la Pascua, es la calle Josefa Ortiz de Domínguez, pero no faltan las amas de casa que para sacar un dinerito extra ponen un puesto afuera de sus hogares, ofreciendo ya sea una bolsa o una canastita.
