Las vacaciones son una oportunidad para conocer algunos lugares de la ciudad que son especiales por sus detalles y significado histórico, es el caso de la Parroquia del Sagrario, la cual hay que apreciar con atención cada detalle de su interior.
Ubicada en el centro de la ciudad, conocida como Parroquia de San Sebastián o Parroquia del Sagrario de la Diócesis, se trata de un lugar del que se dice fue el primer templo construido de León, del que se tiene el dato de que inició su construcción en el siglo XVI, se dice que su edificación estuvo truncada en varias ocasiones por cuestiones del clima.
La Parroquia es una mezcla de temporalidades, lo que hace aún más interesante si se observa con detenimiento, desde los vitrales y las pinturas que ornamentan todo el sagrado recinto.
Se dice que en el 2008, unas personas convencieron al entonces párroco de restaurar las campanas de la torre, se dice que por la noche llegaron con una grúa y bajaron las pesadas campanas; la Diócesis de León interpuso la demanda correspondiente, tras esto, se concluyó que las campanas estaban en un taller de Toluca, pero no se recuperaron.
El templo en cuestión ha sido restaurado en varias ocasiones, la última y más notoria, es de hace un par de años, se hizo un trabajo en donde los maestros artesanos hicieron lo propio, tallaron la cantera que presentaba un gran deterioro por las aves que ahí llegaban; en su momento se podía observar como a detalle se restauraba también las pinturas que adornan los muros del recinto religioso.
Hoy en día a la Parroquia del Sagrario le hacen falta algunos detalles por dentro, incluso uno de los nichos no tiene la figura correspondiente, al entrar, del lado derecho, se encuentra un altar que apenas se distingue entre la oscuridad que ahí abunda; a otros nichos colocados en la pared, le hace falta una limpieza a profundidad, incluso se aprecia un cristal roto.
Más allá del significado que representa para los católicos, lo cierto es que la Parroquia del Sagrario es un símbolo de identidad cultural entre los leoneses.
Si en alguna ocasión visitas este templo no olvides disfrutar cada detalle de los confesionarios, las urnas para la limosna, las esculturas, pinturas, vitrales y sobre todo el altar principal, que por la temporada presenta un nacimiento.
