Apenas el lunes pasado se anunció un posible incremento al transporte público. Lo cierto es que los usuarios señalan que hay mucho por hacer por parte de los empresarios y gobernantes, por lo que es injusto que se cobre más.

Entre los errores, destacan las rutas que tardan demasiado en puntos como Brisas del Campestre, así como paraderos que han quedado “ni para Dios ni para el diablo”.

Dos de ellos son el de Parque Juárez y el de Bocanegra. Los dos se han transformado, poco a poco en “paraderos chatarra”, montones de chatarra, vidrio y concreto que en la actualidad no tienen ninguna utilidad.

La historia del paradero Bocanegra es de sobra conocida para todos los vecinos y transeúntes de la zona: hasta septiembre del año pasado, la recorría la línea 2, pero por motivos de la construcción de la ciclovía se cerró hasta “nuevo aviso”... la ciclovía terminó y el nuevo aviso, nunca llegó. Hoy en día el lugar está en pésimo estado, con parte de su andamiaje roto y los vidrios igual.

Pero ese no es el único caso. Kilómetros más adelante, en el Parque Juárez, hay otro “paradero fantasma” que se encuentra en peor estado.

Desde que continuaron las nuevas rutas del SIT, el paradero Parque Juárez quedó abandonado. Hoy en día está repleto de grafitis, partes de su estructura rotas y no tiene un uso útil: ni para plantar árboles, ni para nada, más que quedar como un inútil pedazo de concreto y metal.

Para vecinos del Parque Juárez, como es el caso de Benito Herrera, el paradero Juárez, o lo que alguna vez lo fue, es un insulto para la ciudadanía, pues se trata de un desperdicio de recursos.

También te puede interesar:  Crece la delincuencia

ESCRIBE UN COMENTARIO