Sin embargo, los usuarios no ven que disminuya el sobrecupo en los autobuses “orugas”, ni que más personas se deciden a usar la ciclovía emergente para llegar más pronto a sus destinos, sigue igual el servicio.
“Lo que se observa es que la ciclovía está casi sola, no van muchos ciclistas como esperaban las autoridades, y en la Línea 1 de Oruga, viene igual de llena a esta hora (12 horas), no baja el número de pasajeros”, dijo la usuaria Fernanda López.
Otro usuario, Rolando Martínez, señaló: “No creo que por la ciclovía emergente vaya a mejorar el servicio de transporte urbano, tenemos que aguantar porque no queda de otra, yo a mis 30 años no voy a usar bicicleta para ir a mi trabajo”.
Juan José Vázquez indicó: “Yo tengo bicicleta y coche pero en estos tiempos por peligroso el bulevar no me subo en bicicleta, y no utilizó mi carro porque me sale caro, apenas y estoy empezando a trabajar”.
“No tiene caso la ciclovía emergente si no se utiliza, si congestiona el López Mateos, si contamina, si no da soluciones desde ahora”, expuso Raúl Méndez.
Los transportistas coordinados esperarán a que las autoridades municipales den los resultados sobre la prueba piloto de la ciclovía emergente, para emitir una opinión y una propuesta.
