
Dos incendios de pastizal, matorrales y maleza que se presentaron en dos diferentes comunidades de la zona sur de la ciudad dejaron como saldo más de 43 hectáreas arrasadas y afectadas, así como daños materiales.
El primero de los siniestros se presentó en la comunidad de Cajones, cerca de la Presa la Purísima, donde personal de los Bomberos SIMUB trabajaron de manera intensa por algunas horas para evitar un mayor avance de las llamas.
En la zona fueron afectadas unas 34 hectáreas de pastizales, matorrales y maleza que ardieron, debido a la resequedad del suelo, afectado por dos años de sequía y falta de humedad.
Los Bomberos SIMUB lograron en un inicio contener las llamas, pero en una zona cercana a la comunidad Cajones, el fuego se volvió a reactivar, debido a la presencia de basura y desechos desperdigados.
Una vez más, los vulcanos se dieron a la tarea de combatir y apagar el fuego que amenazaba con extenderse a la población rural de Molineros, pero con la ayuda de la unidad 04 controlaron la situación.
Tras verificar que las llamas habían cesado y que las brasas dejadas ya no representaban riesgo alguno, los Bomberos se retiraron del lugar.
Mientras, en otra zona de la ciudad, entre las comunidades de Nochebuena y San José de la Luz ocurrió otro incendio, el cual terminó por llegar hasta una bodega donde se almacenaban piezas usadas de autos.
De acuerdo con los Bomberos Voluntarios, el fuego habría iniciado en las cercanías de la comunidad Capulín de la Cuesta y debido a lo reseco del terreno se extendió con gran rapidez hasta llegar a las otras poblaciones.
Los Voluntarios se dividieron en grupos y combatieron las llamas, las cuales de inicio afectaron pastizal, arbustos y algunos árboles, pero finalmente lograron controlarlo.
Al hacer una revisión del área afectada, los Bomberos concluyeron que el fuego consumió 9.8 hectáreas, además de haber causado daños materiales al interior de la bodega que alcanzó.