Las mujeres, sin duda alguna, hemos podido acceder a mejores oportunidades, aunque definitivamente no se puede hablar aún de igualdad, hay que reconocer que se están haciendo esfuerzos para cambiar algo que tiene que ver con una cultura muy arraigada de siglos.

Muchos son los esfuerzos que se han hecho para ir impulsando una mayor participación y oportunidades para las mujeres en los distintos ámbitos sociales, pero pese a ello sigue existiendo discriminación y desigualdad, aunque también es innegable el avance que se ha dado.

En los cargos de elección popular gracias a las cuotas de género se ha logrado que más mujeres ocupen espacios, ahora solo se está a la espera de que en los puestos de designación también se cuente con más presencia femenina, y así vaya permeando a las empresas y la sociedad en general hasta que se consiga la tan deseada igualdad. Lo valioso sería que no haya necesidad de cuotas de género y que se de manera natural que las mujeres ocupen estos espacios.

En el ámbito profesional las mujeres siguen teniendo difíciles obstáculos en el campo de las ingenierías que por años ha sido ocupado por hombres. Las carreras Steam que, por sus siglas en inglés, hace referencia a las carreras que tienen que ver con áreas del conocimiento de la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, donde podemos encontrar las ingenierías, según datos de la UNESCO a nivel mundial, solo el 35% de las mujeres las estudian y en México el 30%.

Las legislaciones, políticas públicas y campañas que buscan combatir la violencia por concepto de género, discriminación y acoso ya comienzan a dar resultados dando protección a niñas y mujeres, pero falta más por hacer para lograr una verdadera igualdad.

La violencia y desigualdad hacia las mujeres han provocado resentimiento y enojo, que han traído a su vez agresivas posiciones radicales y manifestaciones agresivas, pero que nacen de la indignación que provoca la impunidad de casos que han sido expuestos públicamente y que dejan al descubierto actos indignantes.
Como sociedad y desde la familia hay mucho trabajo por hacer para alcanzar, algún día, la igualdad de género.

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