Las últimas dos semanas hice un análisis de los salarios que percibimos los mexicanos. Concluí señalando que, para cerrar la brecha salarial, es importante apostar por el desarrollo del talento; y promover la inversión privada, el emprendimiento y la innovación. Lamentablemente, los especialistas consultados por el Banco de México, para la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado para el mes de julio, parecen no tener una imagen muy prometedora para el futuro de la economía de nuestro país. Si no hay crecimiento económico, difícil será que haya mayor desarrollo; y sin estos dos, no puede augurarse un buen futuro para el país.

Comencemos por una clase básica de economía, definiendo el Producto Interno Bruto (PIB). El PIB es el valor de mercado de todos los bienes y servicios finales producidos en un país, en un periodo determinado de tiempo. Para calcularlo hay que sumar el valor del consumo privado, el gasto del gobierno, la inversión privada y las exportaciones netas. Recientemente nos enteramos de que el PIB en el segundo trimestre de este año, creció un 0.1 por ciento. Esto fue motivo de celebración para el presidente de la República; y para desacreditar a todos aquellos pesimistas que apuestan porque a su gobierno le vaya mal.

Los expertos encuestados por el Banxico, durante el mes de junio, pronosticaban un crecimiento de nuestra economía, para finales de este año, de 1.13 por ciento. La cifra actualizada al mes de julio disminuyó a 0.79 por ciento. Para el próximo año el crecimiento de la economía mexicana no luce mucho mejor, ya que el pronóstico pasó de 1.66 a 1.47 por ciento. De acuerdo con los 36 grupos de análisis que participaron en el levantamiento de datos, consideran como los tres principales frenos del crecimiento de México los siguientes: la incertidumbre en la política interna, la incertidumbre sobre la situación económica interna y, empatados en el tercer sitio, los problemas de inseguridad pública y la política de gasto público.

Analicemos brevemente algunos de los componentes del PIB. Tres meses después de que el presidente López Obrador tomó protesta, el Índice de confianza del consumidor se había incrementado más del once por ciento. Según el dato que reveló el INEGI para el mes de julio, de febrero a la fecha, este indicador ha caído un 12.5 por ciento y, desde la fecha en que comenzó la 4T, el dato ha presentado un decrecimiento del 2.6%. Es decir, los consumidores ahora tienen una perspectiva más negativa que cuando inició el nuevo gobierno. Esto se debe a que las familias no vislumbran un buen futuro para la economía mexicana y, por ende, para los hogares. Esto ocasiona que no se contemple, en el corto plazo, compras de bienes duraderos. Esto afecta negativamente al PIB.

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En términos de gasto gubernamental, no es un secreto que se frenó en seco, con la finalidad de generar ahorros para privilegiar los programas sociales de la Cuarta Transformación. Esto ha obligado a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha trazar una estrategia de emergencia, para tratar de impulsar el crecimiento de la economía, de la mano del sector privado. La idea es reactivar el gasto público, la inversión gubernamental y la inversión privada. De lograrse, esto podría tener un impacto positivo en el crecimiento de la economía y, en consecuencia, en los niveles de confianza de los consumidores. Pero esto está por verse.

Hoy no hay claridad de que los elementos que componen el Producto Interno Bruto vayan a evolucionar positivamente. Esto repercute en las expectativas que los expertos tienen sobre nuestra economía pero, sobre todo, impactará negativamente el bolsillo de las familias mexicanas. Se insiste en que, a pesar de que no hay crecimiento, hay mayor desarrollo social. Hemos analizado ya los componentes del PIB y podemos desmentir tal dicho. Si no hay crecimiento, tampoco hay desarrollo porque, la parte más relevante del PIB, es el consumo privado. Si no hay consumo, quiere decir que las familias no generan lo suficiente para consumir. Sin una de las condiciones, la otra tampoco es posible.

Guillermo Ituarte Marumoto

gituartem@gmail.com

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