La Glorieta de la Antorcha del Bicentenario trasciende por dos rubros urbanos: el primero por representar un paso vial de alto riesgo y, el segundo, porque fue recinto de la “Cápsula del Tiempo”.

 Estas dos facetas deben ser atendidas por las autoridad municipal para ofrecer un paso seguro y práctico, así como mantener el objetivo inicial como sede de un documento histórico de proyección al futuro.

En el primer tema, vecinos de la zona poniente y usuarios califican como “peligroso” el cruce en esa glorieta -Morelos y Paseo de los Insurgentes –, debido a la orografía de la zona y a su difuso diseño vial.

El lugar ha sido escenario de numerosos percances de tránsito vehicular, e incluso, los camiones pesados se suman como víctimas a raíz de las recurrentes volcaduras de unidades con cargas de alto peso.

Hicieron un llamado a las autoridades municipales para rediseñar la normativa vial de la zona, que se caracteriza por el intenso tránsito vehicular las 23 horas, al ser un paso obligado para vecinos del poniente de la ciudad y para conductores que van hacia Lagos.

La propia glorieta tiene varios cruceros: en dirección hacia Lagos, en dirección hacia Paseo de los Insurgentes, en dirección hacia Morelos y en dirección hacia el fraccionamiento contiguo –abajo-.

Estas condiciones han provocado una maraña vial que urge resolver, para ofrecer seguridad al tránsito vehicular, así como agilidad en los tiempos.

Y LA CÁPSULA DEL TIEMPO

Otro factor que debe de ser atendido por las autoridades municipales se refiere a la “Cápsula del Tiempo”, un elemento con visión hacia el futuro que fue “enterrada” el 19 de noviembre del 2010 bajo la estructura de La Antorcha.

La cápsula contiene información de nuestra ciudad en cuanto a su industria, su origen, su cantidad de habitantes, así como elementos de identidad. La intención es que, décadas después, pueda abrirse como soporte histórico para las nuevas generaciones de leoneses.

Pero hace tres años, debido a la excavación durante unos trabajos de rehabilitación de la zona, ocurrió que de manera accidental la cápsula fue desprendida y tuvo que ser resguardada en el Archivo Histórico.

EL HERALDO de León publicó el pasado 23 de marzo que el tema representa un dilema para las autoridades municipales, porque no hay ningún plan para recuperar el documento y ubicarlo –de nueva cuenta- en su recinto original.

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