Hay seres humanos extraordinarios que, cuando se les conoce bien, logran encender en la mayor parte de las personas un sentimiento importante de amor hacia ellas. Tenemos que pensar que estas personas, de ambos géneros, nacen con estas condiciones de vida; algunas familias los ven como una tragedia y otras dan gracias al Creador, porque tienen la oportunidad de servir a estos niños y niñas, ya que en su corazón sólo albergan inocencia, falta de maldad y en la mayoría de los casos una simpatía natural que nos cautiva desde el principio de conocerlos. Se les ha dado en llamar minusválidos o personas con capacidades diferentes y en realidad se trata de llamarlos sin discriminarlos, pues en este grupo de jóvenes y mayores se busca su desarrollo mental, físico y psicológico y a la vez que se trabaja en su adaptación a la sociedad, siendo su discapacidad de un origen diverso como el síndrome de Down, Autismo, debilidad mental y otros.

Debemos hacer la aclaración de que hay una diferencia entre los atletas paralímpicos, pues los que han competido con anterioridad en los juegos panamericanos, centroamericanos y en las Olimpiadas de Tokio son Atletas que les falta un brazo, una pierna o tienen un problema físico importante y superando todas esas carencias pusieron ejemplo para obtener 22 medallas, cuando los atletas de alto rendimiento solo lograron 4 medallas y hay que destacar que en grupo que fueron a Tokio había 8 guanajuatenses, uno de ellos de león. Ojalá que el pueblo de México y las Autoridades despertemos a la realidad de que debemos de impulsar más, tanto los paralímpicos como los discapacitados que afortunadamente tienen sus brazos y piernas completas y que compiten a nivel internacional cada año. Nunca se arrepentirán, porque es sembrar en tierra fértil.

Para integrar a estos jóvenes a la sociedad hay varios caminos; pero en León tenemos dos claros ejemplos exitosos con enfoques diferentes, como el movimiento internacional de Olimpiadas Especiales al que pertenece México y por supuesto Guanajuato, y otro a través de Centros Laborales en los que se busca el desarrollo con actividades laborales de acuerdo a sus capacidades. En otro artículo hablaremos de Olimpiadas Especiales, ahora nos referiremos al el Centro Laboral para Personas con Deficiencia Mental A.C., donde están colaborando 54 discapacitados y varias maestras, que durante más 30 años dirigió la Mtra. Psicóloga Elizabeth Salgado, esposa del Sr. Ricardo Maldonado quien es el director de Olimpiadas Especiales del Bajío. Nos invade la tristeza el comunicar que la Maestra Eli, como cariñosamente le llamábamos, falleció esta semana. Persona incansable que se involucraba no solo en dirigir de forma excepcional su proyecto, sino en muchas actividades más, como enseñar a nadar a muchos niños.

En ese centro laboral, conocido como Juan Vidal, continua la lucha por salir adelante y se sostiene gracias a la generosidad de varios empresarios, algunos donativos y la venta de tortillas de harina, galletas y nueces que ellos les quitan la cáscara y venden para su beneficio y sostén de parte de sus necesidades.

Que hermoso es pensar que aquí en León existe ese centro que está en la calle Barranca, en la colonia Manzanares, cerca de la calle Pradera y aun así casi nadie lo conoce. Necesitamos que siga adelante y debemos poner nuestro mejor esfuerzo y donativos económicos y brazos para ayudar como voluntarios a sacar adelante este legado de amor de nos dejó la Maestra Eli, que este hermoso ejemplo de vida no se fea frustrado. Es el momento de ayudar con lo que se pueda. Pues ella es fue el motor que hacía caminar este centro, buscando donativos, nuevas actividades y mejores condiciones.

Hombres y mujeres que a través del trabajo cotidiano alcanzan la plenitud en su vocación, dando todo su esfuerzo sin buscar la gloria terrenal, pueden alcanzar la inmortalidad.

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