Un enorme bache en el acceso a Silao, a la altura de la central de autobuses, provoca la inconformidad de los conductores de vehículos que deben utilizar solamente uno de los carriles para transitar sin riesgo.
Éste se ubica en el tramo León-Silao, a un costado del puente de la Carretera Federal 45.
El agujero mide más de un metro y medio de diámetro y cerca de 20 centímetros de profundidad.
Está repleto de agua a causa de las lluvias y ocupa gran parte del carril derecho por el que se llega al bulevar Emiliano Zapara y colonias y fraccionamientos aledaños a Sopeña.
La velocidad, tanto de autos pequeños como unidades de carga, es en promedio de 60 kilómetros por hora, lo que asegura el chofer Pablo Andrés Martínez, “no nos permite frenarnos cuando estamos ya aquí mero en el bache”.
CARGA PESADA
Según el testimonio de guardias de seguridad de la plaza comercial “La Joya”, varios autos de tamaño pequeño han sufrido averías en los rines. “Hasta a veces por andar esquivando el bache han estado a punto de chocar con los que van para el retorno, ese (lo señala) el de abajo del puente”.
Aunque con menor gravedad, el carril que conecta con la carretera hacia León atraviesa por la misma situación. Los hoyos son más pequeños, pero al tomar en cuenta la velocidad, también es un riesgo de que ocurran accidentes.
Dicha situación, consideran quejosos, puede tener su origen en el paso constante de tráileres cargados con mercancías que salen o ingresan a la carretera para dirigirse al Parque Industrial y de Negocios Las Colinas, o al vecino municipio de San Felipe.
A unos metros y al interior de la ciudad se ubica la Central de Autobuses, a donde diariamente llegan varias decenas de camiones. Piden pronta atención por parte de las autoridades competentes antes de que ocurra una tragedia.
