Muchos hemos entrado alguna vez al templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, hemos apreciado sus impresionantes obras al estilo neogótico, sus puertas de más de una tonelada nos han dejado anonadados.

Pero más allá, o mejor dicho más abajo, de su superficie, existen unas criptas o catacumbas, las cuales son visitadas por una gran cantidad de viajeros, y si tú aún no has tenido la oportunidad de entrar a este lugar, puedes aprovechar este periodo vacacional y conocer un lugar en donde la calma y la zozobra se van mezclando con el andar del recorrido.

Este lado oculto del Expiatorio fue inaugurado en enero de 1932, después de detener su construcción en varias ocasiones, la primera a mediados de 1926, cuando la inundación azotó gran parte de la ciudad, al final de cuentas muchos de los feligreses de aquellos tiempos fueron quienes continuaron con la construcción de las criptas, pues llevaron piedras para cumplir con el cometido, incluso muchos grabaron sus nombres en ellas, esto para ocupar un lugar en la historia.

Las catacumbas están conformadas por 11 capillas de tamaños diferentes, más de 1000 lápidas, la mayoría de ellas de los años 50s y 60s, una sola entrada que a la vez funge como salida, varios pasillos y más de 25 estatuas religiosas, entre ellas el Sagrado Corazón de Jesús, los Doce Apóstoles, San Ignacio de Loyola, entre otras. Todo este sombrío recorrido puedes realizarlo por la módica cantidad de cinco pesos.

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