La próxima semana de este mes de julio, se conmemorará una de las inundaciones más graves que asoló a Guanajuato en el pasado siglo. Ocurrió en el año 1976, y las aguas afectaron no solamente a León, sino a otros municipios como Silao o San Francisco del Rincón. Estos son los hechos tal como ocurrieron.
Tanto en la hemeroteca de este medio informativo como en el Archivo Histórico, se puede consultar la información sobre este siniestro y las terribles secuelas que dejó. Todo comenzó desde la temporada de lluvias, que azotó fuertemente a Guanajuato. Desde semanas antes, se creía que la Presa del Palote no podría resistir tanta agua. Poco a poco varios municipios comenzaron a inundarse. El día 11 llegó el agua a San Francisco del Rincón, y poco a poco afectó a otros municipios.
De acuerdo con el libro ‘Inundaciones graves de León, de 1608 a 1998’ se registra que el 13 de julio el agua se salió de su cauce en el Río de los Gómez y en el Arroyo Las Liebres, afectando seriamente a varias colonias, sobre todo las ubicadas en el sudoeste de la ciudad. Fue a las 6:00 de la tarde de aquel 13 de julio que la Presidencia Municipal informó sobre las áreas afectadas, entre las que destacaron Santa María de Cementos, El Paisaje, La Escondida, Santa Clara y Cementos.
Cuando se desbordó el arroyo de las Liebres, los registros históricos recuerdan que entre las colonias más afectadas de la zona fueron Bugambilias, Azteca y Manzanares. Un total de 572 familias requirieron auxilio. En la zona de Los Castillos, el agua incluso arrastró camiones, tal como lo muestran las fotografías publicadas en este medio informativo.
La ayuda fue necesaria para otros municipios, y la inundación afectó considerablemente a San Francisco del Rincón, siendo la de 1976 la más terrible de su historia. Fue necesario mucho apoyo entre la sociedad y el gobierno para que los municipios se recuperasen, pero por fortuna lo lograron y hoy en día, todos han crecido en su infraestructura.
