En Guanajuato, las adolescentes y niñas concentran el mayor riesgo en los casos de desaparición, advirtió el académico Fabrizio Lorusso, al señalar que este sector supera en cifras a los varones menores de edad y enfrenta una vulnerabilidad mayor frente a la trata, la explotación y la violencia criminal.
Indicó que se requieren protocolos especiales además de la existente Alerta Amber, así como un protocolo nacional específico para la búsqueda de niños, niñas y adolescentes.
“Es un tema mucho más delicado porque pueden ser víctimas de redes macrocriminales, de trata, de explotación, con un nivel de vulnerabilidad mucho mayor”, explicó.
Lorusso señaló que en la mayoría de los casos estos protocolos se aplican de manera deficiente o con varios días de retraso, lo que provoca que las alertas no se activen a tiempo, una situación que también han denunciado los colectivos de búsqueda, sobre todo en el caso de mujeres.
“Hay que decir que en el estado, y también a nivel nacional, para menores de 18 años la tasa de desaparición de mujeres es mucho más alta. De hecho, supera incluso a la de los hombres menores de edad”, expuso.
Explicó que es después de los 18 años, entre los jóvenes de 18 a 30 años, cuando comienza a incrementarse el número de desapariciones de hombres.
“Entonces, también por eso destaco el tema de las jóvenes mujeres, las adolescentes y las niñas, porque ahí es donde el foco de alarma y de atención debe ser más alto”, opinó.
Agregó que, en algunos casos de desaparición, también se suman situaciones que afectan a niños indígenas, hijos de jornaleros o trabajadores. Sin embargo, destacó que en municipios como León la sociedad civil ha salido a denunciar, marchar, crear brigadas de búsqueda, recorrer barrios y comunidades, y establecer contacto con colectivos y centros de defensa de derechos como NIMA o la Redim a nivel nacional, quienes han intervenido de manera fuerte en coordinación con las familias.
“Es un llamado a un apoyo lo más social y colectivo posible, para empujar a las autoridades a que hagan su trabajo, pero también para conocer los casos y eventualmente dar con el paradero de las personas desaparecidas, porque las primeras horas siguen siendo fundamentales”, subrayó.
