No ha pasado un mes del videoescándalo del hermano del presidente, Pío  López Obrador, recibiendo millones de pesos de manos del operador político del entonces gobernador de Chiapas, otro gran corrupto llamado Manuel Velasco Coello, aliado político y socio de AMLO, me refiero a David León, el nuevo zar anticorrupción para las compras de medicinas. Cuando nuevamente tenemos más y más casos de corrupción de parte de familiares directos del “intachable e inmaculado” presidente de México.

Y por supuesto, muchos otros casos de corrupción de miembros de su gabinete legal y ampliado que hacen negocios y se enriquecen a costa del erario público, con la protección y complicidad de AMLO. Vamos a comenzar por los casos de corrupción de los familiares del impresentable presidente de México. Ahí va… Jessica Moreno Torres, cuñada del presidente, está casada con Arturo López Obrador. La señora Moreno Torres fue oficial mayor en la SEP en el estado de Veracruz y actualmente está denunciada por un desvío de recursos por aproximadamente 80 millones de pesos.

La funcionaria estatal del entonces gobierno de otro gran corrupto, el gobernador Javier Duarte, hoy preso por delitos varios entre ellos peculado, se le acusa de haber utilizado empresas fantasmas para sacar los recursos de las arcas del gobierno de Veracruz por supuestos pagos de servicios. Otra cuñada de nombre Concepción Falcón Montejo, está denunciada penalmente desde hace 12 días por peculado de 200 millones de pesos, derivado de desvíos de gastos en la nómina del municipio de Macuspana, Tabasco.

Concepción está casada con Ramiro López Obrador, hermano del presidente, quién aún aparece en la página web del municipio de Macuspana, tierra donde nació AMLO, como primer síndico de Hacienda. Es obvio decir que este municipio lo gobierna Morena y resulta que la maniobra política para “tapar” el reciente y nuevo escandalo de la familia presidencial, fue el pretexto de supuestamente haberse contagiado de Covid-19 todos los miembros del cabildo desde el presidente municipal y 11 regidores del municipio.

¿Qué le parece el pretexto de desaparecer a todo el cabildo municipal, con tal de cubrir a la ladrona cuñada? ¡200 millones de pesos de desfalco! No es cualquier cosa. Y al más viejo estilo político de los años del rancio priismo, desaparecen los poderes del municipio con la mano en la cintura para solucionar el problema y listo, todo arreglado, aquí no pasó nada. Todo con la instrucción presidencial y con su “dedito” que hace y deshace.

Como ya lo mencione al inicio, el 20 de agosto se hicieron públicos dos videos en los que aparece Pío López Obrador recibiendo dinero por parte de David León, mientras el cínico presidente dice que ese dinero que recibió su hermano “son aportaciones para fortalecer el movimiento”. El parte delictivo de la familia presidencial hasta ahora: un hermano y dos cuñadas, más lo que se acumule en las próximas semanas y meses.

¡Qué bonita familia! Menos mal que AMLO y su gobierno “no son iguales a los otros” como repite una y otra vez el presidente. No hay ninguna diferencia entre López Obrador con Echeverría, López Portillo, De la Madrid, Salinas, Peña Nieto o cualquier otro gobierno de extracción partidista diferente. ¡Corruptos y más corruptos ellos y sus familias! Siguen y siguen saqueando el país.

Y del gabinete legal y ampliado, aquí algunas “joyas”, vamos por la más reciente a las ya clásicas y conocidas por todos los mexicanos. Ricardo Peralta, recién cesado subsecretario de Gobierno en SEGOB y ex administrador general de Aduanas, quien implementó en cada uno de estos cargos oficinas alternas para generar negocios al amparo de sus puestos, según abundantes denuncias, testimonios y pruebas.

Y de los clásicos de corrupción del gobierno de AMLO, qué decir de los casos de Manuel Bartlett y sus 23 casas, el hijo de Bartlett y sus grandes negocios en el sector salud aprovechando la pandemia, Alfonso Romo convertido en un auténtico traficante de influencias de la 4T, Jiménez Espriú y su vínculo con la empresa Odebrechat, Irma Eréndira Sandoval y su esposo John Ackerman, por su patrimonio millonario sin justificar y Ana Gabriela Guevara, con su múltiples escándalos de corrupción en la Conade.

En cada uno de estos casos de corrupción de su gobierno y los que no he señalado por falta de espacio, en todos, AMLO los justifica y protege con su manto divino convirtiendo a sus corruptos en ángeles exterminadores  del erario público. ¿Qué pasó presidente con su combate frontal a la corrupción?

¿No cree usted?

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