Hoy es martes 13, fecha que la superstición y la sabiduría popular aconseja que “ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes”. Aunque se trata de un mito muy arraigado en la sociedad en general, es inevitable recordar el impacto cultural tan importante del número 13.
El miedo al número trece, como todo mito o leyenda, tiene diversos orígenes. Uno de tantos lo explica el famosísimo escritor de terror, Stephen King, en su artículo publicado en 1984 titulado “Un mal año si le temes al viernes 13”, el autor de It (Eso) explica que, en la mitología nórdica, los dioses principales eran doce, y una vez tuvieron una fiesta en Asgard. Nunca querían invitar a Loki, ya que siempre se ponía “malacopa”, por eso lo evadían. Con él, se sumaba el número 13.
Otro motivo del temor o miedo al 13 es por Jesucristo y los doce apóstoles, ya que con Judas, el traidor, se sumaba el décimo tercero.
Incluso, el temor tan marcado al trece hace que exista una fobia conocida como “triscaidecafobia”. En algunos países anglosajones, el día de la mala suerte no es el martes, sino el viernes. Lo cierto es que no deja de ser una curiosa superstición de la que muchos se han burlado, como es el caso del gran poeta del Siglo de Oro Español, Francisco de Quevedo, quien escribió: “El martes es día aciago, para los que caminan a pie, y para los que prenden”.



