La espera termino y las 34 debutantes de la edición LXVII del Cotillón, lucieron sus mejores atuendos, los que con gran ilusión eligieron para este día tan especial.
Varias semanas de ensayo, dedicación y mucha concentración, bien valieron la pena para estas jóvenes, quienes vivieron su noche con el nerviosismo característico de esta celebración; pero también con la gran emoción que representó para cada una de ellas sentir el ambiente único e irrepetible de este acontecimiento.
El salón Haciendas del Refugio se ha convertido año con año, en el escenario ideal para realizar este baile tan esperado por las quinceañeras participantes, quienes sienten y disfrutan de la magia que envuelve a este evento.
Las chicas siempre son apoyadas por sus papás, quienes se convierten en sus cómplices, sus compañeros de baile por unos minutos, los suficientes para que sus princesas disfruten de su gran día.
No sólo con sus progenitores demostraron que aprendieron muy bien la coreografía montada por el maestro Orlando Castro, sino que también, lucieron sus mejores pasos bien marcados con sus apuestos chambelanes, quienes sin duda, fueron el centro de atención de las decenas de futuras debutantes, quienes sueñan con ocupar, en unos años más, una parte de este escenario.
El programa musical estuvo conformado por popurrí valses vieneses, popurrí Strauss & Co., Vals No. 2 de D. Shostakovich, Chotis, Lanceros y una cadena general. El cuarteto de cuerdas Juventino Rosas tuvo a su cargo este espacio musical.
Ellas junto con sus respectivos chambelanes presentaron una excelente coreografía de la canción a ritmo de salsa de “Chantaje”, que interpretan Shakira y Maluma y como baile sorpresa presentaron “Uptown funk” de Bruno Mars.
En esta ocasión, la coordinación de esta edición del Cotillón estuvo a cargo de Mario Ontiveros y su esposa Patricia Aguado de Ontiveros, quienes estuvieron al pendiente de cada uno de los detalles de esta fiesta y supervisaron el desarrollo de la misma.
Hay que destacar, el esfuerzo y el trabajo realizado por José Luis Andrade Nava, actual presidente del Club Rotario de León, asociación civil encargada de tener en sus manos El Cotillón, y de su esposa Daniela Torres Neri de Andrade, quienes han puesto dedicación, esmero y esfuerzo para continuar posicionando este acontecimiento como uno de los más importantes y esperados por la sociedad leonesa. Ellos tuvieron como invitado a Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, secretario de Desarrollo Social y Humano del Gobierno del Estado.
Esta celebración coincidió con el cumpleaños de Daniela Rizo, a quien sus compañeras debutantes le cantaron las mañanitas, convirtiéndolo en un momento emotivo y gratamente inesperado para la homenajeada, quien las abrazo como una muestra de agradecimiento por este detalle en su honor.
Los asistentes degustaron de una exquisita cena que consistió en Dip de Chipotle con Pan Pita, Pate de Aceitunas Verdes con Galleta Melba, Lasagna Napolitana con Lluvia de Parmesano en Espejo de Salsa Italiana y Espárragos a la Plancha, y de postre se ofreció Tapioca a Licor de Café y Mousse de Chocolate. Hubo menú trasnochado, se sirvió pozole verde con pollo.
Es importante resaltar, que el Cotillón, siempre se realiza con un fin altruista, apoyando a los que menos tienen; en esta ocasión, se destinarán recursos para construir un taller de oficios de la Casa Hogar San Antonio.
Lucen espectaculares
34 guapas jóvenes hacen realidad su sueño de participar en este gran evento organizado por el Club Rotario de León
