
Eran cuatro hombres llamados Steve Alexander, Mario Alberto, Miguel Ángel y Abel Armando, los capturados tras el mortal ataque a los agentes estatales consumado en el barrio de San Juan, en Celaya la tarde de ese lunes.
Tras las investigaciones fueron imputados ante un juez de oralidad por el asesinato de dos agentes de investigación criminal, a quienes sorprendieron tras una persecución, cuando los policías los descubrieron circulando en un automóvil, armados.
La Fiscalía obtuvo del juez de control que conoció la imputación, la sujeción a proceso penal de los cuatro mencionados, sobre cuyos antecedentes nada más han revelado las autoridades investigadoras.
Los cargos por los que serán juzgados son los homicidios de dos agentes y la tentativa de homicidio de la agente femenil, todos de la misma corporación.
De acuerdo con la Fiscalía, el lunes primero de junio por la tarde los tres agentes descubrieron a los ahora procesados, circulando a bordo de un vehículo y con armas de fuego en su poder, de manera que primero les señalaron que se detuvieran, pero los pistoleros emprendieron la huida y subieron los cristales, polarizados, de su vehículo.
Cuando finalmente fueron acorralados, los civiles armados, y los dos agentes masculinos se acercaban al auto de los ahora detenidos, que permanecía con los cristales subidos, desde el interior dispararon contra ellos dejando heridos de muerte a los dos agentes y lesionada grave a la tercera.
Los agresores bajaron del auto e intentaron huir, pero fueron detenidos.
Tras de que fueran declarados sujetos a proceso penal y se les impusiera prisión preventiva oficiosa, el Ministerio Público prepara el cierre de su investigación.
La agente de investigación criminal es reportada estable por la Fiscalía General.