Los mercados, sin duda, son uno de los recintos más importantes y característicos de todo México. León no es la excepción; es en sus mercados donde se concentra no solamente el comercio, sino la vida cotidiana leonesa. El Mercado Aldama es uno de los más característicos.
Fue el 16 de septiembre que se conmemoró el aniversario de dicho mercado, y hoy por hoy se mantiene como uno de los más destacados de la ciudad. También conocido como: “El Mercado de la Soledad”, debe su nombre a la “Virgen de le Soledad” patrona de los comerciantes. Cuando era jefe político don José María García Muñoz fue construido el mercado y posteriormente fue inaugurado el 16 de septiembre de 1883.
Su primer nombre fue “Mercado de la Soledad”, ese título es tan popular que hasta el día de hoy muchas personas lo siguen llamando así, ubicándose en un lugar céntrico para favorecer a toda la ciudadanía, sobre todo de los entonces cuatro barrios fundamentales (San Juan de Dios, El Coecillo, San Miguel y Barrio Arriba).
Es muy importante recordar que la zona era de comercio no solamente en la actualidad, sino desde el siglo XVI. Se le conoció “de la Soledad” precisamente en honor a la Virgen de la Soledad, quien es la patrona de los comerciantes.
Abrió sus puertas en enero del siglo antepasado, se fundó el 16 de septiembre de 1883. La planificación y edificación del mercado corrió a cargo del ingeniero Evaristo Gutiérrez de Velazco y primero fue conocido entre los leoneses como “Del Pirulito”, pues se ubicaba en la calle “Del Pirul”, que hoy en día es la avenida Miguel Alemán.
Así es como, hasta el día de hoy, el mercado ha crecido con varias modificaciones y remodelaciones, manteniéndose en el gusto del público. Se consiguen zapatos, artículos de piel, víveres, películas e incluso se puede comer en las fonditas de la planta alta. Tampoco pueden faltar los artículos relacionados con la tecnología y, desde el año pasado, gel y cubrebocas con diferentes estilos y formas.



