Los extranjeros que residen en Guanajuato han llegado para quedarse. De acuerdo con la Secretaría del Migrante y Enlace Internacional, residen en el estado personas originarias de Venezuela, Estados Unidos, Japón, Alemania, Chile, Argelia, Colombia, Brasil, España, Rusia, Cuba, Bolivia, Marruecos, Polonia, Perú, Pakistán, Turquía y Egipto.

La tradición de los extranjeros que por uno u otro motivo eligen a Guanajuato como su nuevo hogar es, incluso, histórica. Uno de los casos más memorables ocurrió durante los turbios años de la Segunda Guerra Mundial, cuando en León se instaló “La pequeña Polonia”, los polacos tuvieron que emigrar de Europa debido a la guerra, viviendo en la Hacienda Santa Rosa. Este importante periodo histórico ocurrió entre 1943-1947 y llegaron 1453 refugiados polacos, de ellos 280 eran niños, según información de la página de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

En los últimos años, los extranjeros que radican en Guanajuato han sido de gran importancia para el estado. Conviene recordar que en 2020 ayudaron de sobremanera, como lo señala información de la Secretaría del Migrante y Enlace Internacional publicada el 18 de noviembre del 2020 con el título “Comunidades internacionales reactivan economía de Guanajuato en temporada de pandemia”.

Muchos de los extranjeros que radican en Guanajuato fortalecen la economía y fundan negocios con los giros más variados. Pueden ser académicos o empresarios que fundan un local de comida rápida propia de su país. Tal es el caso de Luis Muñoz Cabrera, quien desde hace 13 años radica en la Capital del Calzado, siendo originario de Santiago de Chile.

TESTIMONIO
Luis decidió abrir un negocio de hot-dogs chilenos, conocidos como “completos” que, a diferencia de los que se preparan en México o en Estados Unidos, son de un tamaño mayor y varían los ingredientes: aguacate, mayonesa, chucrut y queso, entre otros. Hoy en día, “Chilenasos”, el negocio de Luis, es uno de los más característicos por bulevar Mariano Escobedo.

“Mi idea fue traer comida de mi país a León, que la gente probara algo distinto y poderlo complementar con México. Nos funcionó muy bien, pues desde el pan lo mandamos a hacer y nos funcionó muy bien”, dice Luis.

La comunidad chilena en León, señala Luis, es muy unida. Son alrededor de 40 y todos muy unidos. Siempre que hay un problema se apoyan y se juntan para celebrar sus eventos patrios. Sobre su perspectiva de la ciudad, apunta:
“León me ha dado todo. Estoy muy agradecido con la gente de esta ciudad, estoy enamorado de la ciudad. Me ha dado estabilidad y por lo tanto le debo todo. Estoy casado con una Mexicana, aquí nos conocimos”.

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