
Hoy, además de tratarse del segundo día del año, para León implica la conmemoración de un momento crucial en su historia: la matanza de los mártires del 2 de enero.
Como cada año, se guarda luto y se respeta una fecha tan especial, que define un antes y un después en el devenir de los habitantes de la Capital del Calzado. Sobre los hechos ocurridos el 2 de enero existe una amplia bibliografía al respecto, pero también, destaca cómo ha permeado en la memoria panzaverde.
La información al respecto se puede encontrar en el Archivo Histórico, y en las antologías sobre crímenes mexicanos tituladas ‘El libro rojo’ editadas por el Fondo de Cultura Económica. Asimismo, uno de los libros más completos es ‘Los mártires de la democracia’ de Héctor Hesiquio Rodríguez.
Todo ocurrió un día como hoy, pero en el año de 1946.
Los antecedentes arrancan desde el 16 de diciembre de 1945, cuando los ciudadanos fueron a las urnas a votar por sus autoridades municipales. Los contendientes eran dos: Carlos A. Obregón, con el apoyo absoluto de la Unión Cívica Leonesa, que tenía el propósito, desde su fundación, de trabajar por un León Mejor. El rival de este político era Ignacio Quiroz, del Partido de la Revolución Mexicana.
Fue un hecho indiscutible que Obregón había ganado por mucho a Quiroz, pero el segundo salió vencedor Fue así como el repudio de la ciudadanía no se hizo esperar, y comenzaron protestas y manifestaciones.
Los manifestantes se quejaron a las puertas del Palacio de Presidencia. Parecía un mitin tranquilo… pero cerca de las 9:00 de la noche, las puertas del edificio se cerraron, al momento que los militares apuntaban, para después disparar.
No se puede saber a ciencia cierta cuántos muertos hubo. Aunque uno de los primeros documentos al respecto, que fue el diario “Juventud Bizarra”, señala que fueron arriba de 300 lesionados y más de 40 fallecidos.



