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“Las letras están de luto”

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En México las plumas libres, universales, valientes, críticas y no comprometidas con la ignominia, oscurantismo, corrupción, y crimen, cada día se están escaseando más. Sin duda alguna que vivimos un tema generacional de violencia que ha empezado desde hace mucho tiempo a acallar las voces de aquéllos que se atreven a alzar la voz, a través de sus letras, en defensa de los mexicanos. La libre expresión de las ideas es toda una cultura, que ha vivido nuestra nación y data desde los tiempos de la Revolución con los hermanos Flores Magón al escribir su periódico “El Despertador Americano”. Tengo la certeza inequívoca de que el 30 de Mayo de 1984 se perpetró uno de los asesinatos más viles, no sólo porque acabó con su vida, sino porque acalló la voz y las letras de un caballero andante de los tiempos modernos, como fue el escritor y columnista Don Manuel Buendía, como así fue definido por Francisco Cárdenas Cruz, al declararlo un “defensor como pocos del país, de su independencia y soberanía”. Este gran maestro de la pluma jamás cejó en su empeño de denunciar las intromisiones de los personeros del imperialismo o del fascismo ni de advertir sobre los planes provocadores, abiertos o encubiertos, que de fuera y de dentro del territorio nacional han tratado secularmente de desestabilizarlo, exhibiendo a quienes no solo aplauden sino que se suman a las tácticas intervencionistas, etc…”.
No cabe duda que Manuel Buendía, dejó un antes y un después y aquí empezó la guerra sucia contra aquellos articulistas, periodistas o columnistas que en base a la investigación y pesquisa desenmascaró a aquellos saqueadores de PEMEX, de cuello blanco, que por medio de contratos defraudaron a esta empresa, lo que a la postre le costó la vida. Y hoy 33 años después siguen saqueando a PEMEX, pero ahora de una manera grotesca y sin ningún tipo de recato y ha llegado a la más extrema formas del robo, la cual conocemos desde hace décadas como la ordeña de los ductos de PEMEX.
La cacería de brujas en contra de los periodistas y columnistas también ha tenido otras vertientes, de las cuales, algunos salieron victoriosos y los podemos considerar como sobrevivientes para defender el derecho de informar a México a través de sus escritos, es el caso de Julio Scheler, quien fue expulsado de un periódico nacional para luego fundar la revista Proceso, habiéndolo hecho junto con el periodista Granados Chapa, quien siempre fiel a su columna “Plaza Pública” supo sortear todas las adversidades que se le presentaron probablemente por su calidad de abogado y periodista, haciéndose merecedor de ingresar a la Academia Mexicana de la Lengua, también obteniendo la medalla Belisario Domínguez 2008, y digo que supo sortear, porque denunció la criminalización de la protesta social.
Probablemente sea uno entre mil que se salvó de la depredación y la censura, escribiendo hasta el final de sus días, pero no todos han corrido con la misma suerte, la lista es larga. Gregorio Jiménez, veracruzano, periodista asesinado en 2014 en la Revista Reporteros sin Fronteras, dio a conocer una estadística de todas las muertes de periodistas pero probablemente la gota que derrama el vaso, son los homicidios de Miroslava Breach y Javier Valdez Cárdenas y el deceso de este último. Organizaciones internacionales como la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, están denunciando que México no está dando resultados en las investigaciones de estos homicidios, por lo tanto, desde mi perspectiva está en tela de juicio que en México pueda haber derecho a la libre expresión de las ideas y a la imprenta, derechos que se encuentran consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículos 6º y 7º de esta misma. Probablemente la solución no sea la Ley para la Protección de Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, porque es difícil que sea el Estado quien pague remuneraciones a los deudos de los periodistas asesinados, porque esto sería un asunto de carácter laboral con sus propias empresas, sin embargo se ocupa que el Estado sea un verdadero garante para el efecto de que los columnistas y periodistas puedan hacer su trabajo, porque de lo contrario pareciera que esto es orquestado para que en tiempos de elecciones los periodistas y columnistas silencien sus voces y dejen pasar todas las atrocidades cometidas, convirtiéndonos en testigos mudos de la historia por miedo y terror. Cabe agregar que es notorio se han amordazado las voces de otros comentaristas y líderes de opinión como son Carmen Aristegui y Víctor Trujillo, conocido como “Brozo” a quienes desplazaron de sus programas.
Que sea, el propio Javier Valdez Cárdenas quien nos narre su opinión, para lo cual citó parte de una publicación hecha por él en una red social:
“Mataron al Miroslava Breach, periodista corresponsal de La Jornada en Chihuahua, el jueves pasado, y a las escasas protestas han ido pocos. Y en Sinaloa nadie, nada. Me pregunto dónde están los periodistas, los medios y sus directivos y dueños, las asociaciones de comunicadores, los abogados, los empresarios, la sociedad toda. Esa sociedad que reclama un periodismo valiente y digno ¿Dónde está? que critica la corrupción de los reporteros y la complicidad, ¿Dónde se escondió? Esos que desde el anonimato nos llaman chayotores, vendidos, corruptos, hipócritas, oficialistas, ¿Dónde andan?…” Descanse en paz, que tengas buen viaje Don Javier Valdez Cárdenas.

Que descanse en paz Don Javier Valdez.

Galvantorres33@hotmail.com

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