
En la Zona Piel se estima que hay cerca de 1 mil 200 comerciantes en las calles y 3 de cada 4 de ellos no tienen permiso.
Así lo estimó Eduardo Bujaidar Muñoz, comerciante de la Zona Piel, quien reconoció que esta zona, muy tradicional y representativa de la ciudad, está hecha un desorden al grado que han tenido que cerrar calles. Por ejemplo la Españita que, por momentos, se cerró debido a que los comerciantes invadieron el paso vehicular.
Recordó que hace varios años había un convenio de 300 permisos ambulantes en la zona, pero incluso con Bárbara Botello como alcaldesa, esta cifra se redujo a 270 cuando hoy día hay alrededor de 1 mil 200 comerciantes en las calles de la zona piel, la mayoría no tienen permiso.
El comerciante indicó la necesidad para que las autoridades en conjunto con los locatarios y comerciantes establecidos puedan regular esta situación.
“Hay que aplicar los reglamentos y generar una estrategia de ordenamiento”.
El que hoy la Zona Piel sea un desastre es causa de una combinación de todo, desde personas que venden en la Zona Piel establecidas y se salen a las calles a vender, hasta la invasión de vendedores de otros estados y otras partes de la ciudad que aprovechan esta temporada para comercializar.
En la pandemia, Eduardo Bujaidar reconoció que una de las medidas para dar a conocer los productos de los comerciantes de la Zona Piel fue que los aquellos establecidos se pudieran salir a las calles a ofertar su producto y ahora esta medida fue contraproducente.
“La Zona Piel no deja de ser una oportunidad para muchas personas de ir a vender cualquier artículo… La calle Españita, una de las más amplias de la zona, se ha tenido que cerrar por la invasión de vendedores ya no solamente en las banquetas, sino en el arroyo vehicular”.
El comerciante de la Zona Piel también expuso que los comercios establecidos han ido a la baja, pues inicialmente en toda la Zona Piel había 5 mil puntos de venta y hace 6 años ya eran 3 mil 500, hoy ya son 3 mil 200.
Este desorden de comercio incluso ya no tiene horario, pues sobre el bulevar Hilario Medina ya hay venta nocturna de 5 años para acá, de comerciantes que ofertan incluso comida en las banquetas y que muy seguramente todo esto se ha dado sin permisos ni regulación, según lamentó Eduardo Bujaidar.