El arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras, celebró la fiesta de la Sagrada Familia durante la homilía del domingo posterior a la Navidad, destacando que se trata de una celebración solemne, “para volver a proclamar la fe en Jesucristo, verdadero Dios y hombre, y darle todo el significado sagrado que tiene la familia”.
“La familia tiene para nosotros como cristianos una importancia muy importante (…) la vida es sagrada, no es don de los hombres, la vida viene de Dios”, expresó. “En el evangelio se nos pone el hecho de Cristo presentado en el templo, va a cumplir una ley del pueblo de Israel, estaba en medio de los principales del templo, admirados ellos por su sabiduría”.
De manera enfática, afirmó:
“Presentan a la familia como esa tierra fecunda donde el ser humano crece. Iba creciendo, llegó a la edad de pertenecer al pueblo de Israel. Todos hemos nacido de una familia, de un padre y una madre como es el verdadero matrimonio, y hemos tenido esa dicha de haber recibido los dones y cualidades… pero también los derechos de nuestros padres. La familia es la tierra donde hemos nacido, y tenemos derecho a un padre y una madre, y solamente en esa riqueza, el ser humano se desarrolla dignamente. Eso es por naturaleza”.
Cortés Contreras explicó que Jesús tiene que cumplir con las leyes de su pueblo, de acuerdo a lo escrito y leído durante el evangelio, y por eso a Jesús se presenta, por eso, en medio del pueblo, que es cuando sus padres dicen que se preocupan por él y él responde que debe hacerse cargo de las cosas de su padre, explicando que ha llegado a una edad en la que no solo debe de cumplir la ley del pueblo, sino también la ley de Dios.
Cortés destacó la importancia de ser hermano como miembro de la familia, pues “el ser humano nos educa para la amistad. Así vamos madurando, con la experiencia de salir de nosotros mismos”. Asimismo, destacó la importancia de la caridad, que consiste en “amar como Dios ama. Por eso hay tanta frustración, porque no ha experimentado la relación con el otro. El cristianismo no se puede entender sin amar o haber amado”.



