“La Dama de negro” celebró con leoneses a la muerte la noche del miércoles en el Teatro Manuel Doblado, ya es una tradición que la puesta en escena se presente el Día de Muertos, representación con la que los espectadores quedan fascinados.
Son más de 2 décadas de llevar a escena una de las obras más fascinantes para los leoneses
Esta vez quienes interpretarían a Arthur Kipps y John Morris, serían Odiseo Bichir y Ernesto D´alessio, respectivamente, ambos actores llevaron a los espectadores a un viaje lleno intriga, suspenso y miedo, teniendo como escenario a una Inglaterra asechada por leyendas que se apoderan de los pensamientos de quienes las conocen.
Una oscuridad total se hizo presente en el recinto, se hizo la advertencia al publico de no abandonar los asientos por seguridad de los actores, fueron las instrucciones que daba el director antes de comenzar la función, esto para no entorpecer los efectos de sonido y visuales que harían de la obra, una buena experiencia.
El teatro como catalizador de una experiencia que no lo deja en paz, fue la línea que guiaría la puesta en escena, la historia del señor Kipps, la encarnaría el actor Morris, de alguna manera lo guiaría para que pudiera deshacerse de los recuerdos que le hacen su día a día un verdadero tormento.
Un baúl viejo, algunas sillas, un rincón y mucha imaginación comenzaron la historia en una agencia de seguros, una mujer acababa de morir y Kipps tendría que ir al funeral de la desdichada para poner en orden propiedades y todo lo que derivara tras el lamentable deceso.
Poco a poco, los espectadores se volvían presa de los sonidos circunstanciales que realizaban los actores con el fin de que el miedo comenzara a aparecer en el ambiente. Los efectos de sonido de “La Dama de Negro” son algo esencial en la puesta en escena; lamentos, relinchar de los caballos, el rechinar de las bisagras, todo era clave para hacer más realista todo.
Mucha gente del publico gritaba al sentir hasta el mínimo movimiento, sugestión le llaman algunos, otros juraron haber visto al ente de negro junto a ellos, incluso que los tocó.
La recamara de un niño adornada con viejos juguetes y muebles es la imagen que muchos querían evitar, por aquello del infante fantasmagórico también formara parte de las imágenes que difícilmente se borrarán de su memoria; esta fue una de las escenas de mayor impacto.
Los leoneses vivieron más de una hora de sustos a cargo de la obra “La Dama de Negro”, una infaltable para estas fechas.
