(Segunda parte)

Parece ser que la noche, no sólo es el amparo de los malhechores, sino ahora, también de la policía leonesa, fundo mi comentario en cientos de leoneses que han sido víctima de atropellos y vejaciones cuando conducen un vehículo o caminan por las calles oscuras, porque los encargados del  orden bajo el amparo y protección de una placa que les otorgó la sociedad, se dedican a someterla, violentando sus derechos, y eso es lo que no se vale, porque aquellos que han decidido delinquir tarde o temprano tendrán que enfrentar a la justicia, y los ciudadanos saben que deben de cuidarse de ellos, pero de aquellos que esperan su protección es más atroz su comportamiento antisocial, por tanto esta conducta, debe de tener una doble reprochabilidad por el pueblo.

He escuchado muchos testimonios de conocidos y amigos que se quejan de haber sido objeto de posibles extorsiones, porque solamente por circular en la noche, y sin motivo aparente, han sido obligados a descender de su vehículos y ser objeto de revisiones minuciosas, que lo único que generan es temor y miedo en los ciudadanos, que ahora no saben de quien se deben cuidar, porque no pasa desapercibido que haya algunos delincuentes que se disfrazan de policías y se lanzan a extorsionar a la sociedad. Podría ahondar más sobre este tema, pero créanme que no me alcanzaría la tinta.

Por lo que quiero concluir, que no hay mal que dure 100 años, y traigo a colación este refrán porque debemos cambiar las estrategias hasta ahora fallidas de la policía, porque no debemos pasar por alto que la seguridad pública, esta agrediendo a los ciudadanos impunemente, la sociedad está harta  de que durante estos últimos años  hayamos escuchado promesas incumplidas, de números y de programas que no han logrado nada, y sí por el contrario, la inversión de millones de pesos, que hasta ahora no han servido para regresar la confianza de los leoneses, quienes seguirnos sumergidos en la ignominia y la desesperanza.

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Escuchar a nuestro Alcalde hablar de un patrullaje por medio un helicóptero, es abonar a despilfarrar los pocos recursos que se tienen para este objeto, porque sabemos que el último piloto ganaba alrededor de 60 mil pesos mensuales y sus vuelos cada día eran menos. Contar con un helicóptero, sin duda, será para persecuciones, porque de lo contrario este solo servirá para trasladar a los políticos de un lugar a otro, para eventos, como ya lo hemos vivido en el Estado de Guanajuato.

Señor Alcalde, este mensaje con todo respeto es para Usted, mientras que no profesionalice las fuerzas policiacas no habrá avances, debe haber ajustes en la seguridad y sobre todo la supervisión en su funcionamiento, se deben de respetar irrestrictamente los derechos humanos, se debe dignificar esta noble institución, sobre todo por aquellos que si han dado la vida por ella,  se debe trabajar en la prevención, porque más vale prevenir que castigar, debe trabajarse para que tránsitos y policías verdaderamente se sientan orgullosos de serlo, debe haber compañerismo, responsabilidad, solidaridad y respeto entre ellos, entre otras cosas.

Urge, que ya no se hable de programas y programas que al final se convierten en letra muerta, la sociedad reclama hechos, y estos hechos a los que me he referido del joven reportero Christian Rendón, desmienten todo el discurso que escuchamos en el primer informe, aún hay tiempo, pero no basta con reconocerlo ahora, en estos momentos aquí y ahora, se ocupa cambiarle el rostro a León, y sufrir lo que viven las familias en sus casas, de otra manera, solo estaremos saliendo al paso de los incumplimientos que saltan a toda vista.

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