Para Mariana Garibi Vega y Jesús Miguel Díaz Infante Aguilar el tiempo que duraron como novios fue el justo y el preciso para tomar la decisión de casarse y cumplir de esta manera un sueño que venían acariciando desde hace algunos años.
La pareja tiene muy claro lo que quiere y en esta nueva etapa como marido y mujer, tienen depositados sus anhelos y objetivos, pero también están dispuestos a romper cualquier adversidad, siempre manteniendo unidos los lazos de respeto, comunicación y admiración.
Ellos eligieron como marco nupcial, la Catedral Basílica de esta ciudad, que sin duda fue el marco perfecto para darse el “Si, acepto”, ante la presencia de sus seres queridos.
En los reclinatorios principales, Mariana y Jesús Miguel estuvieron flanqueados por sus respectivos padres, Jorge Garibi Hernández y Olga Vega de Garibi, así como también Jesús Miguel Díaz Infante Aguilera y Guadalupe Aguilar Salmerón.
El cortejo nupcial lo conformaron: Jorge y Paulina Garibi, y Guillermo y Adriana Garibi, quienes fueron padrinos de lazo; José Díaz Infante y Olga Garibi, de anillos; Andrés y Celeste Garibi, de arras, y las mejores amigas y primas de Mariana fungieron como sus damas de honor.
La bendición nupcial estuvo a cargo del padre Bernardo Bucio, S.J., quien los insto a siempre guiar su vida conyugal, dentro de un ambiente de armonía y amor.
Al término de la misa, se trasladaron a la Hacienda Cruz de Cantera donde se ofreció la recepción para 300 invitados, algunos de ellos provenientes de Guadalajara, Puebla y Querétaro.
Durante toda la fiesta, Mariana y Jesús Miguel recibieron diferentes muestras de cariño, bendiciones y buenos augurios de parte de sus familiares y amigos.
Un día después de celebrar boda, los ahora esposos emprendieron su viaje a su luna de miel, eligiendo como destino turístico, las paradisiacas playas de la Riviera Maya.
